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	<title>Investigaciones Rodolfo Walsh</title>
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		<title>Investigaciones Rodolfo Walsh</title>
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		<title>Peronismo y Socialismo</title>
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		<dc:date>2007-10-13T02:53:52Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Juan Jos&#233; Hern&#225;ndez Arregui</dc:creator>

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		<description>Todos los ejemplares de esta edici&#243;n van numerados. Queda hecho el dep&#243;sito que previene la ley N&#186; 11.723. &lt;br /&gt;Copyright by Ediciones Hachea, Buenos Aires, 1972. &lt;br /&gt;&#205;NDICE Pr&#243;logo Introducci&#243;n Primera parte Cap&#237;tulo I: El imperialismo y la Am&#233;rica latina. Cap&#237;tulo II: La Argentina, el colonialismo y los sindicatos. Cap&#237;tulo III: La clase media, el ej&#233;rcito y la universidad. Segunda Parte Cap&#237;tulo IV: Dos sisitemas: capitalismo y socialismo Cap&#237;tulo V: La actual realidad argentina &lt;br /&gt;Cap&#237;tulo (...)


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&lt;a href="http://www.rodolfowalsh.org/spip.php?rubrique7" rel="directory"&gt;Libros&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;i&gt;Todos los ejemplares de esta edici&#243;n van numerados. Queda hecho el dep&#243;sito que previene la ley N&#186; 11.723.&lt;br /&gt;
Copyright by Ediciones Hachea, Buenos Aires, 1972.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;li&gt;Cap&#237;tulo I: El imperialismo y la Am&#233;rica latina.&lt;/li&gt;
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&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;http://www.rodolfowalsh.org/#5&quot; name=&quot;r5&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;Cap&#237;tulo III&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;: La clase media, el ej&#233;rcito y la universidad.&lt;/li&gt;
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&lt;li&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;Segunda Parte&lt;/strong&gt;
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&lt;li&gt;Cap&#237;tulo IV: Dos sisitemas: capitalismo y socialismo&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Cap&#237;tulo V: La actual realidad argentina&lt;/li&gt;
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&lt;/ul&gt;
&lt;hr&gt;
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.rodolfowalsh.org/#r5&quot; name=&quot;5&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;Cap&#237;tulo III&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;LA CLASE MEDIA, EL EJ&#201;RCITO Y LA UNIVERSIDAD&lt;/h3&gt;
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En la Argentina de hoy, el colonialismo ha promo&#173;vido la nacionalizaci&#243;n de amplios sectores de la cla&#173;se media. La clase media posibilit&#243; la contrarrevolu&#173;ci&#243;n de 1955. Fue la base social de los gobiernos de Lonardi, Aramburu y Rojas, Frondizi e Illia. Reci&#233;n con el autocratismo clerical del Gral. Juan Carlos Ongan&#237;a, y el desgaste del Ej&#233;rcito como poder pol&#237;&#173;tico, agravado con los sucesores, tambi&#233;n militares, Roberto M. Levingston y Alejandro Lanusse, la clase media ha entrado en estado de desorientaci&#243;n cr&#237;tica.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La clase media, aunque en proceso de cambio, no debe ser idealizada. Sus prejuicios sociales conviven con sus transtornos econ&#243;micos. La ideolog&#237;a de la peque&#241;oburgues&#237;a no es coherente. En ella se mez&#173;clan un tibio reconocimiento del peronismo como mo&#173;vimiento de masas, un izquierdismo -en sus capas m&#225;s avanzadas- m&#225;s o menos inspirado en la Revo&#173;luci&#243;n Cubana y en Mao-Tse-Tung, que conserva algo de ese rasgo, t&#237;pico de la intelectualidad de izquier&#173;da, que es la inclinaci&#243;n hacia todo lo que venga de afuera.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La posici&#243;n de la clase media en general ofrece una peculiaridad. Adopta una actitud cr&#237;tica -que en la pr&#225;ctica es un rechazo- hacia la figura de Per&#243;n, conductor del movimiento obrero argentino. Esta contradici&#243;n es explicable. La clase media, en sus tendencias de izquierda, al negar a Per&#243;n, se opone mediante un rodeo, al proletariado nacional, al que por otra parte se acerca con la intenci&#243;n de darle una &quot;ideolog&#237;a&quot; que, seg&#250;n tales grupos, le faltar&#237;a al pe&#173;ronismo. En el fondo, est&#225; convencida que su destino es conducir al proletariado, substituir a Per&#243;n. En esta posici&#243;n, a trav&#233;s de la cual la peque&#241;oburgues&#237;a vela sus propias contradicciones, su separaci&#243;n de las masas y sus abstracciones in&#250;tiles, sigue sin entender bien la complejidad de la lucha anticolo&#173;nialista.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El acercamiento de estos grupos a la clase obrera es real, pero contra lo que sus miembros piensan, no son los trabajadores los destinados a ser dirigi&#173;dos por la clase media, sino &#233;sta la que ha variado en su ideolog&#237;a, bajo la presi&#243;n de las masas peronis&#173;tas. En medio del descr&#233;dito del P. Comunista, las figuras de Ernesto Guevara, Fidel Castro o Mao no son desechables. M&#225;s bien, esta adhesi&#243;n, prueba que la peque&#241;a burgues&#237;a ha descubierto la cuesti&#243;n co&#173;lonial. Pero no todav&#237;a desde un &#225;ngulo nacional ple&#173;no. Tambi&#233;n, estos peque&#241;os partidos y grupos, ha&#173;blan de socialismo, pero no lo ligan al peronismo, si&#173;no viniendo no se sabe de donde. Es la conocida inte-lectualizaci&#243;n de la realidad de la clase media. El propio Per&#243;n ha tocado esta ambig&#252;edad de los me&#173;jores exponentes de la clase media intelectual, y ha se&#241;alado, en qu&#233; medida, la resistencia al peronismo es el residuo de la conciencia de clase colonizada:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&quot;La dispersi&#243;n -ha escrito Per&#243;n- es la &#250;nica arma que le queda a la oligarqu&#237;a. Nuestros enemigos lo saben muy bien. &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Sus instrumentos son los 'neoperonistas' de adentro y los pueriles movimientos de libera&#173;ci&#243;n de afuera.&lt;/i&gt; Estos &#250;ltimos no son mala gente; han le&#237;do demasiado r&#225;pido y creen ingenuamente que las revoluciones vienen hechas en los libros como los tra&#173;jes de confecci&#243;n. &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Est&#225;n rodeados de un verdadero movimiento de liberaci&#243;n y no lo ven. El &#225;rbol les im&#173;pide ver el bosque.&lt;/i&gt;&quot;
&lt;/blockquote&gt;
Estos grupos de izquierda no leen a Per&#243;n. Con&#173;viene, pues, recurrir a otras fuentes. Mao es una de ellas. Aunque la an&#233;cdota, que responde a un hecho real, es conocida, conviene repetirla. Hace alg&#250;n tiempo, una delegaci&#243;n de estudiantes argentinos visit&#243; China. Mao los recibi&#243;. En el transcurso de la entrevista, uno de los estudiantes, encandilado por la presencia del conductor de China, y ante una pre&#173;gunta de Mao, contest&#243; con fervor m&#237;stico: &quot;&#161;Yo soy mao&#237;sta!&quot;. &quot;&#191;C&#243;mo?&quot; -inquiri&#243; Mao, simulando no haber o&#237;do bien. &quot;&#161;Yo soy mao&#237;sta!&quot; repiti&#243; con &#233;n&#173;fasis el joven revolucionario. A lo que Mao contest&#243; con paternal afecto, pensando quiz&#225; en su larga lucha como nacionalista y caudillo de las masas chi&#173;nas: &quot;Yo de ser argentino ser&#237;a peronista&quot;. Conoce&#173;dor de su pueblo, pero sabedor tambi&#233;n de sus tradi&#173;ciones culturales intransferibles, interpretaba me&#173;jor a las masas argentinas que los estudiantes ar&#173;gentinos, que, como dice Per&#243;n &quot;creen ingenuamente que las revoluciones vienen hechas de afuera como los trajes de confecci&#243;n&quot;. Son conocidas las relacio&#173;nes amistosas entre Per&#243;n y Mao. Como tambi&#233;n con Fidel Castro. Pero los corrillos de izquierda son tes&#173;tarudos. Y es probable que apelen a Lenin. Pero Le&#173;nin no les dar&#237;a la raz&#243;n. Tambi&#233;n Lenin juzg&#243; a los estudiantes de su &#233;poca. Y en Rusia: &quot;Permitidme una pregunta, -escribi&#243; alguna vez Lenin que toc&#243; este tema en m&#250;ltiples ocasiones- &#191;C&#243;mo han esti&#173;mulado nuestros estudiantes hasta el presente a nuestros obreros? &#218;nicamente aportando las briz&#173;nas de aquellas ideas socialistas que han podido adquirir en los libros (pues el principal alimento espi&#173;ritual del estudiante de nuestros d&#237;as el marxismo legal) no ha podido darle algo m&#225;s que el abecedario, no ha podido darle m&#225;s que briznas&quot;. Hay una nota&#173;ble analog&#237;a entre estas observaciones de Lenin y Per&#243;n respecto a los grupos estudiantiles alistados en la izquierda. Se proclaman revolucionarios. Pero en la teor&#237;a desconectada de la pr&#225;ctica. &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Y si bien la teor&#237;a sin la pr&#225;ctica es vac&#237;a, la pr&#225;ctica sin la teor&#237;a es ciega.&lt;/i&gt; La pr&#225;ctica, en otras palabras, son las masas. Las masas tal cual son. Y las masas son peronistas. No masas mao&#237;stas o castristas. Y menos rusas. No se trata aqu&#237; de zaherir a estos estudian&#173;tes. Antes bien, lo deseable es hacerles comprender el pa&#237;s. Esta abstracci&#243;n ideol&#243;gica de los min&#250;scu&#173;los grupos de izquierda, esta manera de pensar sin ra&#237;z en la pr&#225;ctica, y que tales grupos toman como superioridad te&#243;rica y capacidad de conducci&#243;n, debe ser m&#225;s modesta, m&#225;s ajustada a la realidad argen&#173;tina, m&#225;s identificada con la vida. Los centros estu&#173;diantiles que los agrupan, reci&#233;n entonces estar&#225;n preparados para aportar algo a la revoluci&#243;n, luego de haber comprendido al pueblo y sus pasiones. O mejor dicho, de haber aprendido de las masas. Cuan&#173;do estos grupitos dicen: &quot;Per&#243;n ha sido superado&quot; muestran el lastre que les queda del propio pasado familiar o personal antiperonista. Y al negar a Pe&#173;r&#243;n desprecian a los obreros. A las masas peronistas. Todav&#237;a no se han &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;superado&lt;/i&gt; a s&#237; mismos como clase media, cualesquiera sean la pureza de sus ideales y su arrojo personal. Los ejemplos de China, Cuba, Argel, etc., son aprovechables. Pero m&#225;s aprovecha&#173;ble, mucho m&#225;s aprovechable, es la experiencia ini&#173;ciada el 17 de octubre de 1945. Pongamos otro ejem&#173;plo. Ernesto Guevara fue un prominente revolucio&#173;nario. Pero su presencia en la Argentina no hubiese desatado una revoluci&#243;n. En cambio Per&#243;n s&#237;. &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Por eso, en 1964, todas las fuerzas antinacionales, todo el imperialismo, incluso el aparato sindical vandorista, interrumpieron en Brasil su viaje de retorno a la Argentina.&lt;/i&gt;
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La superaci&#243;n ideol&#243;gica del peronismo no se al&#173;canzar&#225; con cr&#237;ticas en los pasillos de las facultades, o en reuniones selectas, sino batallando dentro del movimiento de masas. Si Per&#243;n, a trav&#233;s de los a&#241;os transcurridos desde su alejamiento del pa&#237;s no ha po&#173;dido retornar &#191;no es acaso &#233;sta la demostraci&#243;n palpa&#173;ble de que lo que temen en Per&#243;n es a las masas traba&#173;jadoras argentinas? O se acepta a Per&#243;n o se niega a las masas. No hay otra alternativa. De otro modo, es&#173;tos grupos se cierran el camino del pueblo. No enten&#173;der esto es no entender nada. Y no entender nada es negar la revoluci&#243;n encarnada en las masas. Tales grupos de izquierda siguen siendo residuos del colona&#173;to mental, del revolucionarismo libresco. Carecen de fe en el pueblo. Y, por tanto, de la fe del pueblo. De esa fe que Per&#243;n moviliza. No los grupos de izquierda. Las masas, ven con simpat&#237;a a Fidel Castro. Esto es indudable. Tambi&#233;n a Mao. Pero no son cubanas. Y tampoco chinas. En cambio saben bien qui&#233;n es Bra-den y quien Per&#243;n. Qui&#233;n Pedro E. Aramburu y quien Juan Jos&#233; Valle. El pueblo -todos los pueblos-tienen sus s&#237;mbolos nacionales. Estos s&#237;mbolos per&#173;sonifican y condensan una tremenda potencia emo&#173;cional. Son pasiones colectivas de clase. Y sin pasio&#173;nes colectivas no hay revoluci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;IZQUIERDA Y PERONISMO&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;S&#243;lo un an&#225;lisis de la conciencia de clase de la peque&#241;oburgues&#237;a puede descifrar estas contradicciones. La clase media, en especial los estudiantes, en una posici&#243;n que no ten&#237;a ni antes ni durante los gobiernos de Per&#243;n, aunque con vacilaciones, es hoy anticolonialista, tercermundista, nacionalista y socialista. Todo lo que es Per&#243;n. Pero a&#250;n, determinados sectores, llaman a las nacionalizaciones ejecutadas por Per&#243;n, al ascenso y participaci&#243;n de los obreros en el Poder, &quot;bonapartismo&quot;, o &quot;nacionalismo burgu&#233;s&quot;, a la resistencia de las masas peronistas despu&#233;s de 1955, &quot;espontane&#237;smo&quot;, al nacionalismo de esas masas &quot;totalitarismo&quot;. En cambio, el nacionalismo de las masas chinas o cubanas, argelinas o rusas, es &quot;socialista&quot;. No puede negarse que las masas; requieren una ideolog&#237;a avanzada. Pero mas cierto a&#250;n, es que son las capas peque&#241;oburguesas las que necesitan experiencia pol&#237;tica, contacto con el pueblo. No basta que los grupos de izquierda, a&#250;n peronistas, cada uno por su lado, se proclamen &quot;vanguardia del proletariado&quot; y que haya tantas &quot;vanguardias&quot; como grupos. Es decir, ninguna vanguardia. Partiditos obreros que la clase obrera no reconoce. M&#225;s bien, esos partidos y grupitos se mueven a la zaga de los trabajadores. Los programas de estos grupos tienen el inconveniente de funcionar bien en el para&#237;so de la imaginaci&#243;n, no en la pesada tierra. Otro rasgo de estas pe&#241;as de izquierda, es su desconocimiento de la obra de Per&#243;n. Tales grupos postulan &#8212;y estamos completamente de acuerdo&#8212; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;un programa socialista&lt;/i&gt;. Pero ignoran &#8212;y la ignorancia, como dec&#237;a Spinoza, no es un argumento&#8212; que sin el antecedente de Per&#243;n, que fue un paso efectivo hacia la socializaci&#243;n, las masas argentinas carecer&#237;an de la conciencia de clase que hoy las define. Una conciencia de clase superior a la de la peque&#241;oburgues&#237;a. Y la conciencia de clase del proletariado, con relaci&#243;n al socialismo, es m&#225;s importante que el socialismo aprendido r&#225;pido y mal en los libros.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Per&#243;n ha dicho, en muchas oportunidades que de haber llegado al poder, no en 1946, sino en 1959, el hubiese sido el primer Fidel Castro de la Am&#233;rica latina. Entre los quince a&#241;os que mediaron entre el triunfo de Per&#243;n y el de Fidel Castro, el tablero de la pol&#237;tica mundial se torn&#243; excepcionalmente favorable para la aparici&#243;n del socialismo en Cuba. Per&#243;n lleg&#243; al poder al t&#233;rmino de la II Guerra Mundial. Las condiciones para un r&#233;gimen socialista en Iberoam&#233;rica, no exist&#237;an. Adem&#225;s Per&#243;n asumi&#243; el mando por v&#237;as constitucionales. Esto es, coartado por un sistema legalista nada f&#225;cil de remover. La Constituci&#243;n de 1949, era ya, en muchos aspectos presocialista. Por eso fue derogada de cuajo al caer Per&#243;n. Suplantada, con el aplauso exaltado de la clase media por la Constituci&#243;n de 1853. Restauraci&#243;n conservadora que esa clase media festej&#243; con delirio patri&#243;tico. Desde entonces, mientras el pa&#237;s retroced&#237;a, la clase media, a fuerza de porrazos, volv&#237;a a la realidad. Y las masas argentinas, avanzaban en las calles, no en los libros, mientras en el plano ideol&#243;gico Per&#243;n ahondaba cada vez m&#225;s en la revoluci&#243;n. A comienzos de 1972 se publicaron declaraciones del ex-presidente Per&#243;n cuyos pasajes salientes reproducimos:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt; - &#191;Cu&#225;l seria para usted, el programa de fuerza revolucionaria peronista; programa pr&#225;ctico a aplicar desde ya?
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;- En el mundo, actualmente, se est&#225; luchando poruna revoluci&#243;n. Indudablemente, esa revoluci&#243;n est&#225; captando una serie de inquietudes, desde la terminaci&#243;n de la Segunda Guerra Mundial. Las guerras, normalmente paralizan la evoluci&#243;n; pero como pasa con los diques, el agua sube, al terminar la guerra saca usted la pantalla del dique y entonces invade el torrente. &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Esa revoluci&#243;n mundial va hacia formas socialistas&lt;/i&gt;. Los imperialistas, por su lado, llegan a una reflexi&#243;n muy l&#243;gica: el mundo actual, con 3.500 millones de habitantes, tiene a la mitad hambrientos. &#191;Qu&#233; suceder&#225;, se preguntan ellos, en el a&#241;o 2000, cuando la Tierra tenga 7.000 millones de habitantes? Cuando en la tierra ha habido superpoblaci&#243;n, los remedios han sido siempre dos: la supresi&#243;n biol&#243;gica (de lo que se encargan la guerra, el hambre y sus consecuencias) o el reordenamiento geopol&#237;tico, una mayor producci&#243;n y mejor distribuci&#243;n de los medios de subsistencia. Los imperialismos saben que su ciclo es como el del hombre: crecen, dominan, decaen, envejecen y mueren. Piensan que su soluci&#243;n est&#225;, en estos momentos criticos de la humanidad, en ser los salvadores: en programas donde ellos sean imprescindibles. Uno de esos programas consiste en controlar los procesos de liberaci&#243;n y de independencia. Llega McNamara a Bs. As. y dice: &quot;Argentina debe ser como un pa&#237;s de pastores y agricultores&quot;. Claro, est&#225;n defendiendo la comida y la materia prima del futuro. La comida, mediante el control de la natalidad, la materia prima, mediante el acopio de todos los bienes.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;- &#191;C&#243;mo se refleja eso en el caso argentino?&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;- Por lo que le digo, es que ocurre esa penetraci&#243;n intensa, desde la Segunda Guerra Mundial, en nuestro continente, en todos los pa&#237;ses: por las buenas o por las malas. Cuando los pa&#237;ses no se entregan, o no los pueden penetrar, dan un golpe de estado o ponen un gobierno obediente. &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;La gran virtud que yo veo en la Revoluci&#243;n Cubana y en la acci&#243;n de Fidel es precisamente eso: les puso all&#237; un dique que no han podido pasar. &#191;Qu&#233; eso ha sido a costa de asociarse con Rusia? No importa. Con el diablo, con tal de no caer. Porque el diablo, &#191;sabe? adem&#225;s es un poco et&#233;reo. En cambio estos son reales.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;- Es interesante su referencia a Cuba, por las posibles analog&#237;as. En Cuba, Fidel se apoy&#243; en una superpotencia para combatir a la otra. Usted considera que ese recurso puede utilizarse en el caso de otros movimientos latinoamericanos de liberaci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;- &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Completamente. Y quiz&#225;s si, en 1955 los rusos hubiesen estado en condiciones de apoyarnos, yo hubiera sido el primer Fidel Castro del continente.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;- &#191;Usted tuvo posibilidades, en 1955, de haberse apoyado en el Tercer Mundo o en el bloque sovi&#233;tico, para salir adelante?&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;- Bueno, en esa &#233;poca, ninguno de los dos estaba en condiciones, y el Tercer mundo no exist&#237;a. Fuimos nosotros, hace veinticinco a&#241;os, los que lanzamos por primera vez la Tercera Posici&#243;n. Claro, aparentemente cay&#243; en el vac&#237;o. No estaba el horno para bollos. Y no pudimos hacer nada. Porque a nosotros no nos volte&#243; el pueblo argentino; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;nos voltearon los yanquis. Y qui&#233;n sabe, si hubi&#233;ramos tomado otras medidas, tal vez hubiese venido otra invasi&#243;n como la de santo Domingo.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;- &#191;Qu&#233; salidas ve a la situaci&#243;n?&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;- Ning&#250;n pueblo puede entregarse; si hay algo en que el pueblo est&#225; claro, es en que no se puede entregar al imperialismo. Porque lo viene sufriendo desde hace un siglo por el est&#243;mago, o por el bolsillo, que tambi&#233;n es una v&#237;scera suficientemente sensible. Liberar al pa&#237;s como lo ha hecho Fidel, esa es la soluci&#243;n. Y como pienso que lo est&#225;n por hacer Per&#250; y Bolivia [&lt;a href=&quot;http://www.rodolfowalsh.org/#nb1&quot; name=&quot;nh1&quot; id=&quot;nh1&quot; class=&quot;spip_note&quot; title='[1] Estas declaraciones fueron hechas antes del golpe derechista proyanqui (...)' &gt;1&lt;/a&gt;]. No se sabe en qu&#233; condiciones, pero vienen intent&#225;ndolo.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
Estos juicios de Per&#243;n est&#225;n relacionados con las medidas que tom&#243; durante su gobierno. Tales medidas, a pesar del momento hist&#243;rico, muy desfavorable, fueron socializadoras. M&#225;s a&#250;n, ning&#250;n pa&#237;s socialista ha logrado &#233;xito, sin tomar decisiones graduales, adapatadas al desarrollo de cada pa&#237;s. Estas medidas, en los pa&#237;ses socialistas actuales, en los comienzos y en todos los casos, han sido similares a las tomadas pos Per&#243;n. No decimos que Per&#243;n haya instaurado el socialismo en la Argentina. Esto ser&#237;a una mentira. Pero sostenemos que muchas de sus reformas abr&#237;an el camino al socialismo. Uno de los excesos del pensamiento de izquierda, mezcla de fantas&#237;a y lecturas desordenadas, es pensar que el tr&#225;nsito al socialismo es autom&#225;tico a la toma del poder. Es un grave error pensar as&#237;. La Historia ense&#241;a que la victoria del socialismo es antecedida por una serie de etapas intermedias entre el capitalismo y las nuevas formas sociales, e incluso, de ensayos y errores, de &#233;xitos y fracasos. Ni Rusia, ni China son enteramente socialistas. Y la Revoluci&#243;n Rusa se produjo en 1917 y la China en 1949. La experiencia de estos pa&#237;ses y otros, indica que durante un per&#237;odo m&#225;s o menos largo, el capitalismo y el socialismo siguen yuxtapuestos.
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&#191;Cu&#225;les han sido, en tales pa&#237;ses, considerando siempre el desarrollo desigual de los mismos, las medidas peparatorias del socialismo? En primer lugar, lograr la confianza de las masas. Per&#243;n obtuvo esa confianza que le permiti&#243; resistir la agresiva resistencia interna y exterior. Per&#243;n fue destituido no por un burgu&#233;s, sino por la direcci&#243;n proletaria de su pol&#237;tica social. La Confederaci&#243;n General del Trabajo contaba con 6 millones de afiliados. Visto en su proyecci&#243;n hist&#243;rica, Per&#243;n estaba en condiciones, por la base obrera del peronismo, y lo hizo, de imponer reformas b&#225;sicas a la econom&#237;a, pero no pod&#237;a ir m&#225;s all&#225; de los l&#237;mites que le marcaba el momento hist&#243;rico, los enemigos internos e internacionales, y la propia estructura del movimiento, que junto a los trabajadores albergaba a otras clases sociales con sus representantes moderados cuando no decididamente conservadores. A pesar de estas contradicciones y de la resistencia pol&#237;tica muy unitaria y combativa que lo acos&#243;, Per&#243;n cumpli&#243; una obra de excepcional contenido social y nacional.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En un pa&#237;s colonizado, no hay socializaci&#243;n posible, aunque sea parcial, sin una ruptura con la dependencia exterior. Inglaterra, al producirse la revoluci&#243;n de junio de 1943, era due&#241;a del pa&#237;s. De su econom&#237;a y su pol&#237;tica. Antes de 1943, casi la mitad de nuestras exportaciones, en buena parte acaparadas por Gran Breta&#241;a, se dedicaba al pago de los servicios de la deuda externa. Con las reservas en oro y divisas, acumuladas por la coyuntura, favorable para la Argentina, de la II Guerra Mundial, la deuda externa fue totalmente repatriada. La Argentina entr&#243; en la independencia econ&#243;mica. Los empr&#233;stitos extranjeros, pulpos de la econom&#237;a nacional, e instrumentos del dominio pol&#237;tico, fueron cancelados. La Argentina, por primera vez en toda su historia, fue una naci&#243;n soberana. Estas medidas impulsaron el desarrollo industrial. Cabe preguntar si fue una industrializaci&#243;n burguesa o socialista. Fue ambas cosas y ninguna de las dos. Es decir, grandes ramas de la producci&#243;n industrial fueron dirigidas por el Estado, y otras aunque permanecieron en manos de capitales privados, estos eran argentinos, y en algunos casos extranjeros pero sometidos a una legislaci&#243;n proteccionista y, al mismo tiempo, estrictamente controlada por el Estado. Vale decir, se dio el paso primario y fundamental en toda marcha hacia la socializaci&#243;n: la estatizaci&#243;n de los resortes m&#225;s importantes de la econom&#237;a nacional. Estos recaudos, no s&#243;lo acrecentaron la producci&#243;n, sino que, caso &#250;nico en la historia argentina, se alcanz&#243; la plena ocupaci&#243;n y la participaci&#243;n del proletariado en la conducci&#243;n pol&#237;tica. Todos los ejercicios financieros terminaron con super&#225;vit. Al abandonar Per&#243;n el pa&#237;s, las reservas en oro y divisas, se calculaban en 1500 millones de d&#243;lares. El capital extranjero, sujeto a una legislaci&#243;n nacional, cumpli&#243; una funci&#243;n &#250;til. En algunas ramas de la industria, la automotriz por ejemplo, el Estado se vali&#243; de ellos. Tambi&#233;n lo hab&#237;a hecho Rusia en las primeras etapas de la revoluci&#243;n. China lo mismo. Cuba, Argelia, Egipto, tambi&#233;n. Pero los giros al exterior, en concepto de dividendos, eran fijados por el Estado y las ganancias de las empresas deb&#237;an reinvertirse, por cuotas establecidas, y se reinvirtieron, en el pa&#237;s. Una prosperidad jam&#225;s conocida benefici&#243; a todas las clases sociales. La legislaci&#243;n laboral fue una de las m&#225;s avanzadas del mundo. La educaci&#243;n p&#250;blica dio un salto espectacular. Millares de obreros recibieron en todo el pa&#237;s, en todas las provincias, ense&#241;anza t&#233;cnica gratuita. En 1943, la Universidad ten&#237;a algo m&#225;s de 60 mil alumnos. Con Per&#243;n lleg&#243; a 260 mil. La ense&#241;anza universitaria era gratuita, comedores estudiantiles, apuntes sin cargo impresos en la Fundaci&#243;n Eva Per&#243;n, privilegios para los estudiantes que trabajaban, colonias, supresi&#243;n de ex&#225;menes de ingreso, mesas examinadoras mensuales, acortamiento de las carreras, etc. Tal cual lo hab&#237;a reclamado la Reforma del 18, en la Argentina, la ense&#241;anza media y superior dej&#243; de ser una prerrogativa de clase. La salud p&#250;blica, bajo la direcci&#243;n de un patriota, Ram&#243;n Carrillo, que muri&#243; perseguido y pobre en Brasil, insumi&#243; 350 millones contra 11 millones en 1943. Nadie ignora que uno de los objetivos del socialismo es la salud de la poblaci&#243;n. Otro de los objetivos del socialismo es la nacionalizaci&#243;n de los servicios p&#250;blicos. Los servicios p&#250;blicos nacionalizados no s&#243;lo son exigencia de la independencia econ&#243;mica, sino la base de toda soberan&#237;a real. Se adquirieron los ferrocarriles brit&#225;nicos. O como dijo Scalabrini Ortiz se compr&#243; soberan&#237;a. La oposici&#243;n, en una cerrada acometida, atac&#243; esta brillante operaci&#243;n financiera y pol&#237;tica ejecutada por otro patriota, Miguel Miranda. Se dijo que Per&#243;n hab&#237;a comprado hierro viejo. Que los ferrocarriles daban p&#233;rdidas. Es cierto, daban p&#233;rdidas. Lo que no se dijo &#8212;hoy tampoco&#8212; es que los ferrocarriles dan p&#233;rdidas en todos los pa&#237;ses del mundo por la simple raz&#243;n que su misi&#243;n es de fomento de la econom&#237;a nacional, o sea, que tales p&#233;rdidas son ampliamente compensadas por el desarrollo de regiones, ciudades, plantas industriales, etc., pr&#243;ximas a las redes ferroviarias.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El &#250;nico pa&#237;s del mundo cuyos ferrocarriles han producido ganancias es EE.UU. Pero en 1970, el mayor sistema ferroviario de EE.UU., el Pen Central Transportation Company se declar&#243; en bancarrota. Durante Per&#243;n, se nacionalizaron los puertos. La marina mercante lleg&#243; a ser una de las mayores del mundo, adelante incluso, de Rusia. Cosa que pocos argentinos conocen. La casi totalidad de la producci&#243;n nacional fue transportada por buques argentinos con una capacidad de 1.700.000 toneladas. El comercio exterior &#8212;otra disposici&#243;n inicial y b&#225;sica de todo pa&#237;s socialista&#8212; pas&#243; a ser fiscalizado por el Estado a trav&#233;s del IAPI, la instituci&#243;n m&#225;s resistida por la oligarqu&#237;a y las naciones imperiales. Ra&#250;l Prebisch, asesor de Lonardi, entre las primeras resoluciones, anunci&#243; el aniquilamiento de esta instituci&#243;n. El gas, los tel&#233;fonos, las usinas el&#233;ctricas existentes y las que se crearon pasaron a dominio del Estado. Los servicios de transportes en su totalidad, fueron nacionalizados. Cuando nacionalizaciones de este tipo fueron aplicadas en Inglaterra por gobiernos laboristas, los izquierdistas cipayos aplaudieron. Cuando las tom&#243; Per&#243;n vociferaron: &quot;&#161;Totalitarismo!&quot; Dem&#225;s est&#225; agregar que en los pa&#237;ses socialistas las comunicaciones est&#225;n nacionalizadas. El consumo de energ&#237;a, otra de las bases de la socializaci&#243;n de la econom&#237;a, aument&#243; en un 69 %, Y.P.F. creci&#243; en un 161,5 %. Pero el desarrollo industrial ped&#237;a m&#225;s energ&#237;a el&#233;ctrica, m&#225;s petr&#243;leo, m&#225;s m&#225;quinas. Problemas que han afrontado todos los pa&#237;ses socialistas del mundo. Decenas de diques, centrales hidroel&#233;ctricas, termoel&#233;ctricas, obras fluviales, etc., fueron construidos, o estaban en construcci&#243;n al caer Per&#243;n. Entre 1943 y 1954, la producci&#243;n de petr&#243;leo se triplic&#243;, la de gas se duplic&#243;, la de carb&#243;n se multiplic&#243; por nueve. Es falso que la situaci&#243;n del campo empeorase. Ra&#250;l Prebisch, un enemigo, en 1949 reconoci&#243; que la econom&#237;a agropecuaria se hab&#237;a fortalecido. Las carnes de exportaci&#243;n, gracias a un negociador en&#233;rgico, Miguel Miranda, obtuvieron precios beneficiosos al pa&#237;s y no decretados, como hasta entonces, por Inglaterra. El campo fue tecnificado en amplitudes desconocidas hasta entonces. El valor de las exportaciones gir&#243; de 451 millones en 1943 a 3039 millones en 1947. Millares de medianos y peque&#241;os agricultores entraron en posesi&#243;n de sus tierras. Los peones rurales ascendieron a una vida digna; 50.000 chacareros lograron la posesi&#243;n de sus campos. La renta nacional aument&#243; en un 55 %. La independencia econ&#243;mica permiti&#243; al pa&#237;s comerciar, en contratos bilaterales, con los pa&#237;ses comunistas. La Argentina fue el pa&#237;s que alcanz&#243;, en toda Iberoam&#233;rica, el mayor volumen de comercio con Rusia. Pero el P. Comunista gritaba &quot;&#161;Fascismo!&quot;. El analfabetismo, con millares de escuelas construidas, se redujo al 3 %. Hoy, agremiaciones docentes estiman que la Argentina tiene un &#237;ndice del 40 % de analfabetos o semianalfabetos. Se construyeron 500.000 viviendas para 5 millones de personas; 8.000 escuelas, m&#225;s que en toda la historia de la Argentina. Y 70.000 obras p&#250;blicas hoy se levantan a lo largo del pa&#237;s como testigos de aquellos d&#237;as de grandeza nacional. El II Plan Quinquenal, que destinaba $ 35.000 millones de moneda de entonces, estaba financiado y en plena ejecuci&#243;n. Las bases de la industria pesada colocadas. Un argentino insospechable comparaba la pol&#237;tica de Per&#243;n con la de los pa&#237;ses comunistas. Este escritor nacional se llamaba Ra&#250;l Scalabrini Ortiz. No insistiremos en cifras. Hechemos una ojeada sobre los gobiernos que sucedieron a Per&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;LA ARGENTINA RECOLONIZADA&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;A fines de 1955, con Aramburu, la Argentina entr&#243; de nuevo en la dependencia colonial. La Argentina, que hab&#237;a rescatado la onerosa deuda externa, contra&#237;da por la oligarqu&#237;a, ingres&#243; en el Fondo Monetario Internacional de acuerdo a las disposiciones de Bretton Woods en 1944. Con Aramburu empieza la sistem&#225;tica cat&#225;strofe econ&#243;mica, industrial y financiera que actualmente descalabra al pa&#237;s. Desde entonces, la Argentina es cr&#243;nicamente deudora, con una econom&#237;a estancada, una baj&#237;sima tasa de crecimiento demogr&#225;fico, una inflaci&#243;n incontenible y una moneda sucesivamente devaluada, asociado este conjunto de efectos, a una redistribuci&#243;n de los ingresos que han contra&#237;do el mercado interno y reducido el poder adquisitivo de las masas trabajadoras y a la clase media de menos entradas a l&#237;mites intolerables.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Centenares de empresas argentinas han sido traspasadas &#8212;mediante las devaluaciones&#8212; a capitales extranjeros. El endeudamiento exterior, correlativa-mente, ha llegado a extremos vejatorios. A las sucesivas devaluaciones siguieron emisiones incontrola&#173;das de papel moneda, con la subsecuente baja del salario real y la resecci&#243;n general de las transacciones comerciales, quebrantos en masa, etc., asociado este retroceso econ&#243;mico a la crisis de la mediana y peque&#241;a industria, consecuencia de esta desnacionalizaci&#243;n de la econom&#237;a. Grandes complejos como el DINIE (Direcci&#243;n de Industrias del Estado) fueron desmantelados, lo mismo el que IMIN (Instituto Movilizador de Inversiones Mobiliarias) que elimin&#243; la especulaci&#243;n burs&#225;til y la acci&#243;n de los agiotistas. El capital financiero imperialista arrasaba con todo. El sistema bancario del Banco Central, los bancos nacionalizados depositarios del ahorro nacional, fueron sustituidos por la apropiaci&#243;n y extranjerizaci&#243;n de todas las instituciones de cr&#233;dito. Esta pol&#237;tica tuvo por finalidad derogar el sistema proteccionista del per&#237;odo peronista. Las ganancias fueron giradas libremente al exterior y se suprimieron los controles a las inversiones extranjeras.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Derribado Per&#243;n se inici&#243;, con ritmo vertiginoso, el traspaso de la industria nacional. La sustituci&#243;n de importaciones, operada durante el peronismo, es de&#173;cir, la prioridad de art&#237;culos de fabricaci&#243;n nacional sobre los similares extranjeros, fue suplida por un r&#233;gimen incre&#237;blemente adverso al inter&#233;s nacional. Los privilegios al capital extranjero volvieron en tren de conquista. Todas las defensas fueron derri&#173;badas. Nuevas franquicias aduaneras en favor de las importaciones for&#225;neas, incluso favorecedoras del &quot;dumping&quot;, es decir de la competencia desleal, el dislocamiento del vigoroso mercado interno, etc., aca&#173;baron pronto con la independencia econ&#243;mica y la soberan&#237;a pol&#237;tica.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Los sectores b&#225;sicos de la riqueza argentina -electricidad, petroqu&#237;mica, automotores, maquinaria in&#173;dustrial y el&#233;ctrica- pasaron, con la obsecuente gra&#173;cia de los gobiernos militares y civiles que se inicia&#173;ron con Lonardi, a posesi&#243;n extranjera. El proceso contin&#250;a hoy d&#237;a sin pausa. El 60 % de la industria argentina no nos pertenece. Las llamadas &quot;inversio&#173;nes extranjeras&quot; no han beneficiado al pa&#237;s. El obje&#173;to han sido las ganancias r&#225;pidas en un mercado con&#173;sumidor, el m&#225;s denso demogr&#225;ficamente del pa&#237;s, que ocupa s&#243;lo el 15 % del territorio nacional, con el abandono y ruina progresivos de las provincias redu&#173;cidas de la prosperidad y el apoyo federalista de la &#233;poca de Per&#243;n, a la indigencia, al empantanamiento y la despoblaci&#243;n. Como en Tucum&#225;n. En todas las provincias ha retumbado este cimbronazo de la pene&#173;traci&#243;n insultante: &quot;En la actualidad, desde el punto de vista econ&#243;mico financiero, se acumula m&#225;s de la mitad de la Argentina, a menos de 100 kil&#243;metros del puerto de Buenos Aires. En efecto, en esa peque&#241;a &#225;rea -relacionada directamente con los intereses ex&#173;portadores tradicionales- se encuentra el 60 % del consumo del acero, el 73 % de la producci&#243;n auto&#173;motriz, el 54 % del consumo de electricidad, el 95 % de la industria naval; el 70 % de las cuentas bancarias y el 72 % de los pr&#233;stamos bancarios otorgados en prueba de lo que evidencia ser un total desinter&#233;s por las enormes potencialidades del interior de nues&#173;tro pa&#237;s&quot; (Guillermo Martorel: Las Inversiones Ex&#173;tranjeras en la Argentina). Un solo ejemplo, ex&#173;tra&#237;do de la CEPAL, bastar&#225; para dar una idea de es&#173;te atraco a la econom&#237;a de toda la Am&#233;rica latina incluida la Argentina. En tiempos de Per&#243;n, la mari&#173;na mercante nacional transportaba el 90 % de la pro&#173;ducci&#243;n nacional. En la actualidad, seg&#250;n datos de la CEPAL, menos del 10 % del comercio exterior fue transportado por la flota mercante argentina y rec&#237;bi&#243; el 12 % del total pagado por fletes. El 90 % de la riqueza del hemisferio &#8212;comprendida la Argen&#173;tina&#8212;, fue trasladada por buques de bandera ex&#173;tranjera y el 80 % por fletes pas&#243; a las arcas de las compa&#241;&#237;as navieras de ultramar, particularment&#237;e yanquis.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El problema del petr&#243;leo es conocido por todos. Las empresas norteamericanas aumentaron sus ventas mientras la industria nacional languidece. No s&#243;lo EE.UU. saquea a la Argentina. En forma menos pro&#173;vocativa y silenciosa, nuestra dependencia de Ingla&#173;terra sigue, y no de un modo exclusivo a trav&#233;s de las carnes. Recuperada de la II&#170; Guerra Mundial, el re&#173;torno de Gran Breta&#241;a a la Argentina, se ha expan&#173;dido en otros sectores de la econom&#237;a nacional. La Exposici&#243;n Brit&#225;nica, realizada en setiembre de 1970, no es m&#225;s que el anticipo de esta invasi&#243;n. Una inte&#173;ligente campa&#241;a allana el avance ingl&#233;s. Nuevos em&#173;pr&#233;stitos se gestan auspiciados por bancos brit&#225;ni&#173;cos, el Banker Truts Company, Cr&#233;dito Lion&#233;s, Lazard Freres, Banca Loeb, etc., Todos vinculados, aun&#173;que con sede en diversos pa&#237;ses de Europa, a los in&#173;tereses brit&#225;nicos en sus relaciones con el mercado com&#250;n europeo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El 98 % de nuestro comercio exterior ha denuncia&#173;do el secretario general de marina mercante, Alberto Albornoz, se hace por v&#237;a mar&#237;tima. Pero no somos due&#241;os de ese comercio exterior. Y no lo seremos, mientras no seamos propietarios de los medios que transportan esa riqueza. En 1969, en concepto de fle&#173;tes se pagaron 336.146.000 d&#243;lares. L&#225; Argentina s&#243;lo aprovech&#243; de esa cantidad 63.000.000 de d&#243;la&#173;res. En productos cereal&#237;sticos, los barcos argentinos apenas transportaron el 2 % de la exportaci&#243;n total. De este modo, el drenaje de divisas es una sangr&#237;a en todas las ramas conexas de la producci&#243;n, la comercializaci&#243;n y la exportaci&#243;n. &#201;stos son meros datos ais&#173;lados de una situaci&#243;n de recolonizaci&#243;n absoluta. Las causas no est&#225;n en la Argentina, sino en la su&#173;peditaci&#243;n de la Am&#233;rica latina a EE.UU. El Gene&#173;ral Robert Porter, ha hablado como militar del Pen&#173;t&#225;gono, en estos t&#233;rminos:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&quot;La importancia estrat&#233;gica de la Am&#233;rica latina abarca consideraciones de tipo geogr&#225;fico, econ&#243;mico, pol&#237;tico y militar. &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Am&#233;rica latina es nuestro gran flanco defensivo sur.&lt;/i&gt; El &#225;rea provee muchos materiales es&#173;trat&#233;gicos y contiene importantes arterias de tr&#225;nsito del canal de Panam&#225; y las rutas mar&#237;timas asociadas con el cono sur de Am&#233;rica latina. Am&#233;rica latina es uno de nuestros m&#225;s grandes asociados de comercio -7.000 millones de d&#243;lares en 1967- y despu&#233;s de Canad&#225; y Europa Occidental es el &#225;rea m&#225;s grande para las inversiones privadas de los EE.UU. que ahora totalizan casi 13.000 millones de d&#243;lares. Durante la II Guerra Mundial, EE. UU. ha podido contar, tra-dicionalmente, con el alineamiento latinoamericano jun&#173;to a los EE. UU. en cuestiones internacionales. El continuado apoyo de Am&#233;rica latina a EE. UU. en reuniones mundiales y regionales es de significativa importancia.&quot;
&lt;/blockquote&gt;
Estas palabras de un alto jefe del Pent&#225;gono, re&#173;quieren algunas acotaciones. Am&#233;rica latina es la retaguardia geopol&#237;tica y militar del financierismo supranacional de EE.UU. Es la zona de influencia que rinde a EE.UU. mayores beneficios. Por cada d&#243;lar invertido, y esta es la ganancia m&#225;s notable de todas las inversiones en el mundo, EE.UU. extrae tres d&#243;lares. Estas utilidades provienen de la explotaci&#243;n m&#225;s inhumana de la mano de obra. Las reinversio&#173;nes de estas ganancias no alcanzan al 15 %, es decir, el 85 % de las mismas pasan a las empresas metropolitanas. Los beneficios importan var&#237;as veces las inversiones. No hay ayuda financiera de las metr&#243;polis. Es Am&#233;rica latina la que ayuda, a costa de su propio endeudamiento y retraso, a mantener la eco&#173;nom&#237;a de las naciones inversoras, en especial de los EE.UU. Esta sin igual exacci&#243;n cubre a toda Ibero&#173;am&#233;rica. Con t&#233;cnicas contables fraudulentas, los pa&#237;ses del hemisferio son vaciados mediante evasi&#243;n de impuestos, ganancias no declaradas por los mono&#173;polios, etc., y como procedimiento colateral, con el soborno de funcionarios. Adem&#225;s, las materias pri&#173;mas no son reelaboradas en los pa&#237;ses de origen, sino en las metr&#243;polis industriales que a su vez, venden productos manufacturados a los dependientes a pre&#173;cios sin competencia. Los contratos, con cl&#225;usulas leoninas impuestas por regla general por los mono&#173;polios, consignan una parte exigua de las ganancias para los pa&#237;ses productores que no va m&#225;s all&#225; del 15 %. Es decir, que si una empresa concesionaria nor&#173;teamericana gana 1.000 millones de d&#243;lares, reinvierte en el pa&#237;s colonial 150.000 d&#243;lares y se apropia de 850.000. Con este agregado: cuando una materia prima es elaborada en el pa&#237;s dependiente, las com&#173;pa&#241;&#237;as extranjeras, mediante el sistema de patentes, de producci&#243;n bajo licencia, etc., someten al pa&#237;s pro&#173;ductor a un doble pillaje. La industria norteamerica&#173;na electr&#243;nica, militar, automotriz, se abastece con el petr&#243;leo, los minerales estrat&#233;gicos, cupr&#237;feros, etc., de nuestros pa&#237;ses. Las armas que sirven a la repre&#173;si&#243;n en las colonias, son fabricadas con materiales b&#225;sicos de esos mismos pa&#237;ses. Las masas colonia&#173;les, no s&#243;lo trabajan en condiciones de animalidad, sino que producen, indirectamente, los armamentos que han de masacrarlas con el subterfugio de la conspiraci&#243;n mundial del comunismo.
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La subordinaci&#243;n de Am&#233;rica latina no es relativa sino absoluta. El Gral. Roberto Porter, ya citado, habla de los 7.000 millones invertidos por EE.UU. en la Am&#233;rica latina en 1967 -hoy la suma es conside&#173;rablemente mayor- pero omite un detalle: las ga&#173;nancias por ese capital ascendieron a m&#225;s de 16.800 millones de d&#243;lares. Por otra parte, los pr&#233;stamos internacionales obligan al pa&#237;s deudor a comprar en la naci&#243;n prestamista, o en las &#225;reas metropolitanas acreedoras, que fijan los precios bajos de las mate&#173;rias primas y altos de los productos importados por el pa&#237;s de monocultivo. En las &#250;ltimas d&#233;cadas, los productos naturales del &#225;rea latinoamericana aumentaron su precio en un 3 %, en tanto los impor&#173;tados en un 24 %. No es necesario extremar los argumentos para comprender los movimientos nacionalistas de la regi&#243;n. Tampoco es dif&#237;cil entender por qu&#233; reg&#237;menes como el de Per&#243;n fueron derribados. Estimaciones fidedignas, comprueban que la econom&#237;a argentina -y en otros pa&#237;ses latinoamericanos la situaci&#243;n es a&#250;n peor- el 60 % est&#225; en posesi&#243;n de extranjeros. Ya Lenin hab&#237;a previsto que los monopolios internacio&#173;nales son la antec&#225;mara del socialismo y que la in&#173;surrecci&#243;n de las colonias anticipa la desaparici&#243;n del imperialismo. El desplome del sistema implica el nacimiento de un nuevo orden mundial. Un orden so&#173;cialista.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;EJ&#201;RCITO Y COLONIALISMO&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La pol&#237;tica del Ej&#233;rcito es compleja. En los pa&#237;ses coloniales no responde a reglas uniformes. Por eso es arriesgada una posici&#243;n antimilitarista excluyente. De un lado, negar el papel reaccionario de los mili&#173;tares es una inconsecuencia. Bastan los ejemplos de Argentina, Brasil, Bolivia, etc. Pero descartar el anticolonialismo de los ej&#233;rcitos, en determinadas coyunturas, es igualmente dogm&#225;tico. Al respecto, es suficiente la menci&#243;n de Egipto, Argelia, Siria, Li&#173;bia, ciertos pa&#237;ses del &#193;frica, etc. surgidos a la vida independiente con la participaci&#243;n decisiva del ej&#233;r&#173;cito. La posici&#243;n de los militares argentinos se presta a interpretaciones adversas, por la actitud decidida&#173;mente colonialista y antiobrera que desde 1955 han asumido las fuerzas armadas. Empero, de ese mismo Ej&#233;rcito -junto a la visi&#243;n patri&#243;tica de soldados como Baldrich, Mosconi, Savio y otros- han procedi&#173;do conductores nacionales de la talla de Per&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La ideolog&#237;a de los militares es confusa, con ten&#173;siones pol&#237;ticas y mentales peculiares, y que seg&#250;n las coacciones internas y externas condicionantes puede orientarse en diversas direcciones. Este inestable comportamiento de los militares argentinos debe ex&#173;plicarse mediante el an&#225;lisis del colonialismo. Las naciones imperiales, en efecto, no pueden prever con exactitud la disposici&#243;n de los ej&#233;rcitos coloniales. En la &#250;ltima d&#233;cada, en Iberoam&#233;rica, han apareci&#173;do reg&#237;menes militares antinacionales. Pero otras variantes preocupan por su significado inverso a las grandes metr&#243;polis. &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;En ciertos pa&#237;ses, los militares son hostiles al imperialismo. En otros, sus aliados.&lt;/i&gt; As&#237; se comprende que en EE.UU. -a medida que se debilita su hegemon&#237;a mundial- se alcen voces que, indistintamente, apoyan o temen el rol de los ej&#233;rcitos nativos en las &#225;reas coloniales. Tal el juicio del sena&#173;dor norteamericano Frank Church. Para Church, EE.UU. debe precaverse de todo nacionalismo liderado por los militares de la Am&#233;rica latina. Church, reconoce que el sentimiento antiyanqui de estos pueblos -lo que es mentar la cuerda en casa del ahor&#173;cado- tiene sus causas en los procedimientos de EE.UU. No ser&#237;an las izquierdas, seg&#250;n Church, las verdaderas opositoras al yanquismo, sino los ej&#233;r&#173;citos: &quot;Nosotros mismos -dice Church- nos desorientar&#237;amos gravemente si las atribuy&#233;ramos a la propaganda comunista o a la propaganda del castrismo&quot;. A continuaci&#243;n reactualiza como propia la tesis del &quot;nasserismo&quot; -debida al ensayista pol&#237;&#173;tico argentino Rogelio Garc&#237;a Lupo- como un mol&#173;de nuevo, en Am&#233;rica latina, del pensamiento de los militares. Cabe acotar, contra lo que supone Church, que el &quot;nasserismo&quot; no es reciente en Ibe&#173;roam&#233;rica, si por tal se entiende la resistencia a la penetraci&#243;n extranjera en los pa&#237;ses del hemisfe&#173;rio. Son muestras L&#225;zaro C&#225;rdenas, Getulio Vargas, Villarroel en Bolivia, Velasco Alvarado, Per&#243;n en la Argentina. Pero interesa la observaci&#243;n de Church, especialista en asuntos continentales, sobre la misi&#243;n que en determinados pa&#237;ses los gobiernos han cum&#173;plido en defensa de la soberan&#237;a y de las fuentes de riqueza, en particular del petr&#243;leo. Al referirse a esta cuesti&#243;n comenta: &quot;seguramente esto deber&#237;a revelarnos algo sobre la pol&#237;tica del pasado. El ver&#173;dadero &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;peligro para nuestros intereses nacionales&lt;/i&gt; en la Am&#233;rica latina no viene de La Habana, ni tampoco de Mosc&#250;, y &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;tampoco, como deber&#237;a ser absoluta&#173;mente claro, son los militares latinoamericanos un instrumento digno de fiar para proteger o preservar nuestros intereses&quot;&lt;/i&gt;. Esta f&#243;rmula c&#237;nica encuadra la cuesti&#243;n de los militares y el colonialismo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;LAS GUERRAS DE LIBERACI&#211;N&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Es necesario, antes de seguir, una caracterizaci&#243;n gen&#233;rica de las guerras de liberaci&#243;n en las colonias. Estas guerras son t&#237;picas de nuestra &#233;poca. Las gue&#173;rras de liberaci&#243;n son justas. Las guerras de con&#173;quista injustas. Unas, las guerras de las metr&#243;polis, se apoyan en un impresionante material b&#233;lico. Las guerras de liberaci&#243;n en un potencial colectivo a&#250;n m&#225;s formidable. Pero no tecnol&#243;gico sino patri&#243;tico. Las guerras del imperialismo son profesionales y las tropas invasoras no tienen fe en su lucha. Las gue&#173;rras anticolonialistas, a la inversa, conglomeran a todo un pueblo y las gu&#237;a la resistencia heroica al invasor. Los ej&#233;rcitos agresores carecen de moral. Los ej&#233;rcitos coloniales, profesionales o milicianos, pelean por la patria. Esto es sencillo. Los ej&#233;rcitos imperiales, a pesar de su gigantismo t&#233;cnico, son d&#233;&#173;biles. Los pueblos coloniales, compelidos a la guerra, son fuertes, capaces de milagros de abnegaci&#243;n y sacrificio. No debe olvidarse que, aunque en las gue&#173;rras de liberaci&#243;n puede darse una conjunci&#243;n cir&#173;cunstancial de todas las clases, la columna de esta resistencia nacional son las masas m&#225;s explotadas. A medida que crece la conciencia antiimperialista, el odio patri&#243;tico, la cruzada difamatoria del impe&#173;rialismo contra el nacionalismo de las colonias, an&#173;tecede a la intervenci&#243;n militar, ya sea a trav&#233;s de los ej&#233;rcitos metropolitanos, o bien nativos que asu&#173;men la defensa del colonialismo contra su propio pueblo. Empero, los ej&#233;rcitos de las colonias pueden cumplir un papel liberador. En el primer caso, la propaganda tiende a presentar la resistencia popu&#173;lar como subversiva. Y en nombre de las &quot;libertades democr&#225;ticas&quot; se oprimen ferozmente los anhelos de libertad del pueblo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Pero la decadencia del imperialismo corroe tam&#173;bi&#233;n a los ej&#233;rcitos nativos.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Cuando un ej&#233;rcito, en un pa&#237;s dependiente, ocupa el sitio de asociado del imperialismo est&#225; rodeado por un cerco invisible que lo aisla y trastorna, en determinadas circunstancias, los principios cl&#225;sicos de la guerra, con la aparici&#243;n de organizaciones po&#173;pulares armadas que, con su retaguardia en la po&#173;blaci&#243;n, son formas iniciales de la guerra patri&#243;tica. Un ej&#233;rcito de espaldas a su propio pueblo est&#225; mi&#173;nado por el pa&#237;s. El asesor militar yanqui H. Kissinger, ya en 1957, plante&#243; la cuesti&#243;n en t&#233;rminos estrictos: &quot;Las revoluciones en las colonias no pue&#173;den aplastarse con los medios y m&#233;todos anteriores&quot;. La funci&#243;n de los ej&#233;rcitos en las colonias debe exa&#173;minarse, pues, sin preconceptos, vale decir, de acuer&#173;do al contexto de cada pa&#237;s. Hay casos en que el ej&#233;rcito cumple una misi&#243;n nacionalizadora. En otros desnacionalizadora. Todo ej&#233;rcito colonial, en rigor, contiene ambas tendencias en su seno. Y el predo&#173;minio de una sobre otra es inevitable al vaiv&#233;n del agravamiento de la cuesti&#243;n colonial y las oposicio&#173;nes de las clases sociales enfrentadas en pro o en contra de la liberaci&#243;n nacional. O sea, los militares entran a deliberar. Y de hecho se dividen. Unos pro&#173;ponen endurecer el orden tradicional. Otros, ante el vasallaje colonialista, oscilan entre un nacionalismo defensista y el temor a las masas. Debe se&#241;alarse aqu&#237; un hecho significativo. En aquellos pa&#237;ses don&#173;de los militares han abrazado la alternativa nacional, las tendencias conservadoras han sido desplazadas y el Ej&#233;rcito, al radicalizarse, ha ampliado su base social y reconquistado la adhesi&#243;n del pueblo. A la rec&#237;proca, en aquellos otros en los que los ej&#233;rcitos se han segregado de la liberaci&#243;n nacional, el resul&#173;tado ha sido la descomposici&#243;n de los cuadros de oficiales, asociada a una ruptura generacional ape&#173;nas disimulada por la disciplina y las normas jer&#225;r&#173;quicas cristalizadas, con el subsecuente ablandamien&#173;to del esp&#237;ritu de cuerpo. Esta inestabilidad del Ej&#233;r&#173;cito, pese a su relativo apartamiento de la sociedad civil, responde al influjo del pa&#237;s entero sobre la instituci&#243;n. El ej&#233;rcito no es un compartimiento es&#173;tanco, y aunque poco el&#225;stico, es la caja de resonan&#173;cia con ecos retardados de la crisis del colonialismo. La situaci&#243;n nacional envolvente se expresa, enton&#173;ces, en un quebradizo estado interno donde los man&#173;dos m&#225;s antiguos se abroquelan en los valores y la defensa de la sociedad tradicional, y los m&#225;s j&#243;venes, con conciencia un tanto ambivalente del problema, dados los mitos consagrados por la oligarqu&#237;a colo&#173;nial educadora, muestran s&#237;ntomas de descontento y una mejor predisposici&#243;n para interpretar la situa&#173;ci&#243;n general. No es de extra&#241;ar que los movimientos militares de nuestro tiempo contra el colonialismo hayan sido acaudillados por oficiales j&#243;venes en opo&#173;sici&#243;n a los viejos. En estos per&#237;odos cr&#237;ticos, la mentalidad conservadora rayana en la ultraderecha de los jefes m&#225;s antiguos los mueve a la violencia institucionalizada bajo la mediaci&#243;n oculta de la clase alta.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Este conservadurismo ha sido modelado por la oli&#173;garqu&#237;a educadora, cuyo resplandor mortecino, pese a la p&#233;rdida del poder pol&#237;tico, a&#250;n encandila a los militares. Por su origen social, en la Argentina, la oficialidad no pertenece a la clase encumbrada sino a la clase media. No obstante, como grupo profesio&#173;nal no aristocr&#225;tico, pero con cierto &quot;status&quot; de cas&#173;ta, la oficialidad, por falta de brillo social propio, se siente atra&#237;da por los formulismos sociales y c&#243;&#173;digos de etiqueta de la oligarqu&#237;a que, por su parte, sabe atraerse con diversos procedimientos a los oficiales, aunque sin admitirlos en la alta sociedad. Ha&#173;lagados de esta manera distante, cort&#233;s y calculada por la aristocracia colonial, due&#241;os de ciertos pri&#173;vilegios de grupo y un vago prestigio mundano pres&#173;tado por la propia oligarqu&#237;a, los militares fluct&#250;an entre el pueblo, de cuyas capas medias provienen, y la clase alta que los deslumhra por sus formas de vida, y a las que, aunque no tienen acceso perma&#173;nente, imitan en las recepciones, tertulias y compor&#173;tamientos sociales estereotipados de estilo castrense. Sin embargo, esta caparaz&#243;n artificial, esta distin&#173;ci&#243;n un tanto acartonada que confiere el uniforme, no es r&#237;gida, o al menos, no tanto como aparenta serlo, y la homogeneidad de la vida militar, con la crisis del pa&#237;s y sus antagonismos sociales, se revela bastante amorfa. Lo que en &#233;pocas normales era aceptado como una pir&#225;mide monol&#237;tica de grados, t&#237;tulos y conductas, ahora es enjuiciado como un encastillamiento reaccionario de los altos mandos. Esta situaci&#243;n -en parte condicionada por las rup&#173;turas generacionales comunes a todo grupo social institucionalizado- hace que la joven oficialidad se torne permeable a la penetraci&#243;n de las ideolog&#237;as.
Ahora, la joven oficialidad, al escalar los pelda&#241;os de la conciencia cr&#237;tica, se formula interrogantes, y el ej&#233;rcito es experimentado no como una instituci&#243;n s&#243;lida e inexpugnable, sino como una profesi&#243;n ce&#173;rrada, con estrechos horizontes mentales, y que desde afuera es vista con antipat&#237;a por el pueblo. Educa&#173;dos, como se ha dicho, los oficiales, en los valores decr&#233;pitos de la oligarqu&#237;a, es decir, del colonialis&#173;mo, los mismos conocimientos adquiridos, sobre todo con relaci&#243;n a la historia nacional, dejan de ser sagrados. Al militar la oligarqu&#237;a le ha agregado, como una segunda naturaleza, una formaci&#243;n his&#173;t&#243;rica falsificada. Esta imagen congelada del antiguo pa&#237;s tambi&#233;n es enjuiciada. O sea, el mitrismo ideol&#243;gico es confrontado con el revisionismo his&#173;t&#243;rico, que no alcanza, sin embargo, a definirse como ideolog&#237;a revolucionaria, por las extorsiones invisi&#173;bles que la oligarqu&#237;a y los grupos dirigentes siguen ejerciendo mediante conferencistas, ministros, eco&#173;nomistas, etc., y que en realidad son los recaderos encubiertos del coloniaje encargados de enredar a los militares.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;DESARROLLISMO Y EJ&#201;RCITO&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Estas presiones externas de los civiles crean en los militares ilusiones profesionales sustitutivas que pueden expresarse as&#237;: por una parte, los militares se inclinan hacia un programa progresista de &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;desa&#173;rrollo nacional&lt;/i&gt; con la creaci&#243;n de la industria pe&#173;sada. Un nacionalismo sin bases te&#243;ricas y el senti&#173;miento de la grandeza de la Argentina se unen, pues, en la conciencia de los militares. Por otra parte, una h&#225;bil propaganda organizada por los grupos econ&#243;&#173;micos dominantes ligados a potestades extranjeras les hace razonar de una manera primaria y falsa, aunque l&#243;gica a su manera, que puede rese&#241;arse as&#237;: 1&#186;) Desarrollar el pa&#237;s es &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;nacionalismo&lt;/i&gt;. 2&#186;) Para desarrollar al pa&#237;s hay que recurrir a la &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;ayuda ex&#173;terior&lt;/i&gt;. 3&#186;) Esta ayuda la ofrece EE.UU. 4&#186;) EE.UU. es una potencia democr&#225;tica y anticomunista. Por tanto, &quot;nacionalismo&quot;, &quot;desarrollismo&quot; y &quot;anticomu&#173;nismo&quot; -en una terrible esquematizaci&#243;n- se iden&#173;tifican en el pensamiento de los militares a trav&#233;s de un sofisma sin cr&#237;tica que los lleva a una posici&#243;n antinacional experimentada como &quot;nacionalista&quot;, es decir, a un &quot;desarrollismo&quot; que es la negaci&#243;n de una verdadera pol&#237;tica nacional, pues depende de planes financieros y estrategias militares internacionales, que implican, de hecho, el sojuzgamiento del pa&#237;s, con su secuela de desarreglos sociales, brotes revo&#173;lucionarios, etc. El &quot;desarrollismo&quot; debe interpre&#173;tarse como un estado oscuro, fluido y transitorio de la ideolog&#237;a de los militares.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Tal desorientaci&#243;n estimula la pugna de tenden&#173;cias, el enquistamiento clasista obsesivo de los mi&#173;litares conservadores, y en contraposici&#243;n, la cr&#237;tica de camadas de oficiales que, no sin reservas, intentan ligarse a las masas. En verdad, son las masas las que desatan estas incertidumbres del ej&#233;rcito y el sentimiento, en los militares, de su desconexi&#243;n con el pa&#237;s. De este modo, el ej&#233;rcito est&#225; desgarrado por dentro como el colonialismo mismo, y los militares, en tales momentos cr&#237;ticos, se abocan irresolutos a proyectos pol&#237;ticos que apuntan a reg&#237;menes de fuerza conservadores, o bien, con m&#225;s realismo, apo&#173;yados en las masas.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Este desconcierto de los militares se origina tanto en la necesidad de la industrializaci&#243;n del pa&#237;s, como en los efectos que la industrializaci&#243;n desata al for&#173;talecer a un proletariado industrial avanzado. El Ej&#233;rcito, al declararse partidario de la industriali&#173;zaci&#243;n pone los basamentos de una econom&#237;a moder&#173;na, no tradicional. En tal sentido, toda industriali&#173;zaci&#243;n, apareja cambios contrarios a la educaci&#243;n pol&#237;tica conservadora recibida por los militares. La industria pesada, necesita obreros, modifica las relaciones entre las clases sociales, y el antiguo pa&#237;s agropecuario entra en contradicci&#243;n con la trans&#173;formaci&#243;n industrial, con la nueva Argentina. As&#237;, en la mentalidad de los militares, las necesidades industriales, en s&#237; mismas progresistas, no logran separarse del pensamiento conservador adquirido. A pesar de todo, la industrializaci&#243;n produce cambios psicol&#243;gicos en los militares. Los oficiales j&#243;venes por ejemplo, est&#225;n en contacto con los soldados, que en buena proporci&#243;n, pertenecen al proletariado, y cuyo material humano alimenta al Ej&#233;rcito tanto como al desarrollo industrial, y por ende, condiciona toda la pol&#237;tica del pa&#237;s. Esta disyuntiva, entre otras causas, aclara, en parte, las vacilaciones del Ej&#233;rcito ante la represi&#243;n armada. Los militares comprueban la reacci&#243;n antimilitarista del pueblo, e incluso, no est&#225;n seguros de las tropas desde el punto de vista disciplinario y pol&#237;tico.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En tales per&#237;odos, rayanos en el desorden, el Ej&#233;r&#173;cito intenta volver al &quot;apoliticismo&quot; controlado por los propios militares. Esto confirma que no hay Ej&#233;r&#173;cito &quot;apol&#237;tico&quot;, del mismo modo que no hay sindi&#173;calismo apol&#237;tico. El Ej&#233;rcito, o se alista en defensa del orden &quot;constitucional&quot; que representa la codifi&#173;caci&#243;n de los intereses de la clase dirigente y los inversores extranjeros, o se pone al lado de las cla&#173;ses sociales opuestas al imperialismo. En el primer caso, &#233;s el partido armado del viejo pa&#237;s. En el otro, el instrumento de la liberaci&#243;n nacional. Esta &#250;ltima opci&#243;n, es siempre antecedida por un trastorno ge&#173;neral del Ej&#233;rcito, ya analizado y comprobable en la Argentina actual.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La resoluci&#243;n final depende de la correlaci&#243;n de fuerzas dentro y fuera del propio Ej&#233;rcito. Un po&#173;der militar reaccionario, no es m&#225;s que la expresi&#243;n de intereses antinacionales invisibles que manejan el pa&#237;s. Un poder militar revolucionario, es el pro&#173;ducto del peso y empuje nacionalista de las masas. El paso del Ej&#233;rcito de la concepci&#243;n conservadora de ultraderecha, o &quot;constitucionalista&quot; no menos con&#173;servadora, a otra anticolonialista, de su adhesi&#243;n a la clase alta o su identificaci&#243;n con el pueblo, no es f&#225;cil. Las presiones externas sobre los militares son tenaces y unilaterales. El resultado, a menudo, cuan&#173;do el descontento nacional madura, es la aparici&#243;n de l&#237;deres que cambian la ideolog&#237;a del mismo Ej&#233;r&#173;cito: Per&#243;n, Nasser, Boumedienne, etc., ejemplifican esta revoluci&#243;n interna del Ej&#233;rcito, con jefes pro&#173;fesionales, pero normalmente sin l&#237;deres pol&#237;ticos. Los cambios mentales de los militares, no exterio&#173;rizados, dada la estructura del Ej&#233;rcito, en circuns&#173;tancias propicias afloran con decisi&#243;n inusitada. Ta&#173;les reacciones del Ej&#233;rcito, por lo general, toman desprevenidos a los partidos pol&#237;ticos, que por una parte adulan y por el otro desprecian a los militares. Es entonces cuando irrumpe un estado de conciencia hasta entonces m&#225;s o menos oculto, en la vida del cuartel y los casinos de oficiales. La oficialidad jo&#173;ven, que siente tambi&#233;n, como clase media, el em&#173;pobrecimiento del pa&#237;s colonizado, de la protesta subjetiva pasa a la comprensi&#243;n de la sociedad glo&#173;bal. La configuraci&#243;n del Ej&#233;rcito, por m&#225;s mec&#225;nica que parezca, no suprime las desigualdades sociales entre los oficiales, muy similares a las existentes en la clase media en sus diversos niveles econ&#243;mi&#173;cos. El sentimiento, muy arraigado en el Ej&#233;rcito, de pertenecer sus miembros a una casta privilegia&#173;da, sufre fracturas. Estos desacomodos equiparan al Ej&#233;rcito, a un espejo que reproduce en imagen par&#173;ticular, pero no esencialmente distinta, las desar&#173;mon&#237;as de la sociedad entera. La desconexi&#243;n del pueblo de parte de los jefes de alta graduaci&#243;n, muestra un paralelismo con la diferenciaci&#243;n y re&#173;pulsa social de la clase dirigente hacia el pueblo, del mismo modo que la cr&#237;tica de los cuadros j&#243;venes a los m&#225;s antiguos, se asemeja a los acercamientos indecisos de la clase media al movimiento obrero.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El Ej&#233;rcito, en tales per&#237;odos cr&#237;ticos, se mueve entre las contrapuestas corrientes conservadoras y revolucionarias que dividen al pa&#237;s, en la exacta me&#173;dida que el Ej&#233;rcito, con rasgos propios, es parte de ese pa&#237;s.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;EL EJ&#201;RCITO Y LA IGLESIA&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Debe mencionarse, en forma r&#225;pida, la influencia de la Iglesia en la formaci&#243;n de los militares argen&#173;tinos. El Ej&#233;rcito es formalmente cat&#243;lico. Pero a su vez, la Iglesia soporta una crisis hist&#243;rica mun&#173;dial que se expresa en las enc&#237;clicas papales, poco coherentes en su ideolog&#237;a, intermedias casu&#237;stica&#173;mente entre el conservatismo y el cambio, y con variantes que van desde el liberalismo de la m&#225;s alta jerarqu&#237;a eclesi&#225;stica, caro a la oligarqu&#237;a, hasta el reformismo de los sacerdotes tercermundistas, que buscan, en la ciudad y el campo, acercarse al mo&#173;vimiento obrero. Esta escisi&#243;n de la Iglesia, con to&#173;das las escalas ideol&#243;gicas intermedias, es aparente, y refleja la pol&#237;tica pluralista del Vaticano que la lleva a la gradual adaptaci&#243;n a un mundo que mar&#173;cha hacia el socialismo. La Iglesia, por definici&#243;n conservadora, representa bajo ropaje espiritual, los intereses del capitalismo, y por tanto, en estos pa&#237;ses, al neocolonialismo. Pero la Iglesia percibe la crisis hist&#243;rica. No hay, pues, una divisi&#243;n de la Iglesia, sino una pol&#237;tica eclesi&#225;stica m&#250;ltiple -pluralista como se acaba de decir- abierta hacia todas las clases sociales. Esta pol&#237;tica de la Iglesia se proyecta tambi&#233;n al Ej&#233;rcito.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La oligarqu&#237;a ha educado a la oficialidad dentro de los esquemas del liberalismo colonial durante lar&#173;gas d&#233;cadas de predominio conservador, que a&#250;n pesa en los cuadros superiores del Ej&#233;rcito, cuya bandera es el &quot;constitucionalismo&quot; puramente verbal de la oligarqu&#237;a. Un ejemplo de este tipo de milita&#173;res, sobre el antecedente de Mitre y Roca, puede encontrarse en el pasado anterior a Per&#243;n, en Agus&#173;t&#237;n P. Justo. Y en el per&#237;odo posterior a 1955, en Pedro E. Aramburu, o en otro general de origen aristocr&#225;tico, Alejandro Lanusse. Pero la Iglesia in&#173;fluye tambi&#233;n, cubriendo todas las gamas pol&#237;ticas posibles, en otro tipo de militares autoritarios. En el pasado, por ejemplo en el general J. F. Uriburu que derroc&#243; en 1930 al presidene popular H. Yrigoyen sobre moldes anacr&#243;nicos calcados del fascismo europeo, o en Juan Carlos Ongan&#237;a, m&#225;s reciente&#173;mente, con el antecedente de otro general, Eduardo Lonardi, que derrib&#243; a Per&#243;n. La Iglesia, seg&#250;n los hitos hist&#243;ricos, ha apelado a uno u otro tipo de militares &quot;democr&#225;ticos&quot; o &quot;ultramontanos&quot;, pero en ambos casos, sobre la tesis de una &quot;&#233;lite&quot; militar in&#173;transigente, capaz de revitalizar la anemia pol&#237;tica de la oligarqu&#237;a terrateniente.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El Ej&#233;rcito ha sido, salvo con Per&#243;n, una carta supletoria de la oligarqu&#237;a. Cuando la clase terrate&#173;niente, mediante el &quot;fraude patri&#243;tico&quot;, se sinti&#243; fuerte todav&#237;a para gobernar el pa&#237;s, ya ca&#237;do Yrigoyen, el Ej&#233;rcito se refugi&#243; en los cuarteles bajo la neutralidad de los militares &quot;constitucionalistas&quot;, apartados de la pol&#237;tica. Pero la extrema derecha militar siempre se mantuvo a la expectativa en apa&#173;rente oposici&#243;n con el &quot;constitucionalismo&quot; liberal, apoyada en posiciones cat&#243;licas dogm&#225;ticas.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En ambos casos, la Iglesia ha maniobrado como mediadora de la oligarqu&#237;a en el pensamiento de los militares. La Iglesia se volc&#243;, en los inicios, junto al general Per&#243;n, en la esperanza de consolidar las tradiciones conservadoras con un control militar so&#173;bre las masas, sin caer empero, en los excesos cla&#173;sistas de la oligarqu&#237;a pol&#237;tica. Pero cuando Per&#243;n aceler&#243; la participaci&#243;n obrera en el poder, la Igle&#173;sia arracim&#243;, con plena conciencia conservadora de los intereses de clase que representaba, la oposici&#243;n &quot;democr&#225;tica&quot; contra Per&#243;n, rodeando a un jefe mi&#173;litar cat&#243;lico puramente decorativo, el general Lonardi, que pronto se derrumb&#243;, con su elenco de nacionalistas de derecha, desplazado por el ala liberal, proimperialista y por igual probrit&#225;nica del Ej&#233;rcito. Fue un fen&#243;meno similar a lo acontecido con Yrigoyen, que desplazado por el &quot;fascista&quot; Uriburu, fue suplido por el &quot;liberal&quot; Justo. La Iglesia, al ser defenestrado Lonardi, sostuvo sin vacilaciones a P. E. Aramburu, que era el lado &quot;justista&quot; del pa&#237;s, de la oligarqu&#237;a y Gran Breta&#241;a. M&#225;s tarde, ante el fra&#173;caso de esa pol&#237;tica tard&#237;a, a contrapelo de la His&#173;toria, pues la Argentina hab&#237;a entrado en el proceso de la industrializaci&#243;n, prest&#243; su anuencia a otro general cat&#243;lico antiobrero de ultraderecha, Juan Carlos Ongan&#237;a, quien a su vez, busc&#243; ampliar su escasa base pol&#237;tica, recost&#225;ndose en la Iglesia. Pero la Iglesia tiene la virtud de no ser beata. Pronto comprendi&#243; la debilidad pol&#237;tica de Ongan&#237;a. Los cambios operados en la estrategia mundial del Va&#173;ticano, hac&#237;an in&#250;til un entendimiento con Ongan&#237;a, un militar sin visi&#243;n hist&#243;rica, en momentos de des&#173;arreglos sociales inadecuados para una pol&#237;tica cle&#173;rical. Las ideas post-conciliares de la Iglesia, pene&#173;traron en el Ej&#233;rcito, y reclutaron simpatizantes, bastante tibios por lo dem&#225;s, sobre todo en la ofi&#173;cialidad joven. Tales hechos, aparentemente casua&#173;les, aclaran tanto el ascendiente de la Iglesia en el Ej&#233;rcito, como las mutaciones, en la escena mundial, de la Iglesia misma, que acomoda su acci&#243;n, en una Argentina convulsionada, en tres direcciones posibles con militares de recambio para cualesquiera de es&#173;tos eventos: 1&#186;) Una tendencia cat&#243;lica liberal y &quot;constitucionalista&quot;. 2&#186;) Una tendencia cat&#243;lica &quot;tradicionalista&quot; -en el sentido teol&#243;gico- de extrema derecha en sus fines pol&#237;ticos. 3&#186;) Una tendencia post-conciliar, cuyo peso real es dif&#237;cil de evaluar, y que m&#225;s bien se mantiene a la expectativa, inspi&#173;rada en el reformismo moderado de las enc&#237;clicas y que puede derivar, en un ensayo social cristiano a fin de frenar el avance de las masas.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En suma, el fracaso de los militares frente al co&#173;lonialismo, no s&#243;lo deteriora la imagen del Ej&#233;rcito sino que centra en su contra a todo el pueblo. No debe olvidarse que &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;la patria es el factor m&#225;s poderoso en la lucha de las masas trabajadoras&lt;/i&gt;. Los militares se encuentran aislados en una sociedad que hierve a su alrededor. Tienen las armas pero no la raz&#243;n para matar compatriotas. En tanto, las masas mues&#173;tran una voluntad cada vez m&#225;s organizada, ante la cual el Ej&#233;rcito organizado se siente moralmente im&#173;potente, es decir, desorganizado. Esta situaci&#243;n di&#173;lucida por qu&#233; el Ej&#233;rcito carece de una ideolog&#237;a propia, salvo la creencia fan&#225;tica y aberrante en los militares de ser los defensores del orden contra el comunismo, en el cual engloban al peronismo, esto es, a las masas argentinas. El fracaso del Ej&#233;rcito como poder pol&#237;tico muestra la contradicci&#243;n des&#173;nuda entre el colonialismo y el Estado-Naci&#243;n a cons&#173;truir. Hasta hoy, el Ej&#233;rcito ha aceptado la pol&#237;tica dictada por EE.UU. De ah&#237; su crisis.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;DICTADURA Y REVOLUCI&#211;N&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Ante esta realidad, muy compleja y variable, el Ej&#233;rcito deber&#225; elegir entre una dictadura san&#173;grienta contra la clase obrera, una farsa electoral &quot;constitucionalista&quot;, o un acuerdo con las masas tra&#173;bajadoras. El primer ensayo desatar&#237;a contradiccio&#173;nes dentro del propio Ej&#233;rcito y la posibilidad cierta de una insurrecci&#243;n nacional del pueblo argentino. La salida electoral, no har&#237;a m&#225;s que postergar, y a la postre, agravar el problema. Un r&#233;gimen dic&#173;tatorial -a diferencia del Brasil-, dada la politi&#173;zaci&#243;n de las masas argentinas, torna la empresa muy riesgosa. Frente a esta disyuntiva, el Ej&#233;rcito tiene s&#243;lo una opci&#243;n: el pacto con Per&#243;n, es decir, con la clase obrera, y la iniciaci&#243;n de una pol&#237;tica nacionalista de masas con la defensa de la soberan&#237;a en el plano internacional, contra los monopolios ex&#173;tranjeros, y por la organizaci&#243;n socialista de la eco&#173;nom&#237;a y la industria nacionales. De lo contrario, a la larga o a la corta, si el Ej&#233;rcito sigue enfrentado a los trabajadores y los sectores populares, puede anticiparse que no sobrevivir&#225; como instituci&#243;n bajo su forma actual. Al Ej&#233;rcito mismo le corresponde resolver este problema, que en &#250;ltima instancia, es el de la Argentina.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;UNIVERSIDAD Y COLONIALISMO&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En la crisis del colonialismo, al igual que el resto de las instituciones, la Universidad es precipitada al caos general. La Universidad, en los per&#237;odos de alteraci&#243;n hist&#243;rica, es la manifestaci&#243;n m&#225;s revol&#173;tosa del descontento social. Jam&#225;s la Argentina ha conocido una conmoci&#243;n universitaria tan profunda como la actual. Huelgas estudiantiles, tomas de Fa&#173;cultades, rectores, decanos y profesores mediocres desautorizados por los estudiantes, planes ministe&#173;riales inaplicables, restricciones con criterio excluyente de clase al ingreso de estudiantes, revueltas en los claustros, revoluci&#243;n ideol&#243;gica de la juventud, c&#225;tedras dictadas en las calles, repudio al sistema de ense&#241;anza oficial, conferencistas como Alsogaray, Frondizi, Frigerio, Borda, agredidos de palabra y de hecho, desjerarquizaci&#243;n de la ense&#241;anza superior, asambleas de padres, barricadas, bombas, hacen de las Universidades estatales y privadas verdaderos campos de batalla, de anatemas y rupturas gene&#173;racionales entre profesores y alumnos, entre padres e hijos. El colonialismo ha alborotado la Universidad reducto sagrado de la clase media. Y prendido otro foco de la resistencia nacional.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Ya se ha explicado este proceso de nacionalizaci&#243;n de la clase media. En la Argentina el imperialismo, despu&#233;s de 1955, le ha clausurado a la clase media toda perspectiva econ&#243;mica. Da&#241;ada en su precario pero orgulloso &quot;status social&quot;, desinflados sus mitos culturales, sin oportunidades de ascenso material, desencantada y sin oportunidades, la clase media que siempre ha jugado en la Argentina un papel estabilizador, se ha visto forzada a la defensa de sus intereses sociales. Uno de los baluartes -y de los m&#225;s estrepitosos- de la oposici&#243;n a Per&#243;n, fue la Universidad. Desde 1945, y aun antes, pero sobre todo a ra&#237;z del 17 de octubre de 1945, los estudiantes combatieron sin tregua al gobierno nacionalista, de&#173;mocr&#225;tico y de masas, que rompi&#243; con el imperialis&#173;mo. La clase media nada vio. Y lo que es peor, imagin&#243; fantasmas: fascismo, tiran&#237;a, plebeyismo, odio a la cultura. Endios&#243; a los catedr&#225;ticos de la entrega, a los profesores &quot;democr&#225;ticos&quot;, desenterr&#243; el gorro frigio. Para aquella generaci&#243;n estudiantil la cultura hab&#237;a sido profanada por la negritud provinciana, por la &quot;barbarie&quot; sarmientina resucitada. Nunca es&#173;tuvieron tan unidas las capas medias universitarias como contra Per&#243;n. A&#250;n m&#225;s que contra Yrigoyen. Y este paralelismo no es fortuito. En ambos casos, la libertad aparec&#237;a ante la clase media, ultrajada por el ascenso del pueblo. Millares de estudiantes, utilizados como un reba&#241;o, al caer Per&#243;n ondearon banderas argentinas en la Plaza de Mayo. Aquella tarde luctuosa para el pueblo fue un d&#237;a de gloria para la antipatria. El estudiantado, brigada de cho&#173;que generacional movida por la antinaci&#243;n fue anti&#173;peronista en su casi totalidad. Educado en las f&#225;&#173;bulas europeas del colonialismo, en la veneraci&#243;n de la Constituci&#243;n de 1853, en la adoraci&#243;n a lo extran&#173;jero, en el odio religioso al nazismo, en el rastacuerismo de los padres, milit&#243; con las grandes mentiras a cuestas contra el pueblo. Un pueblo que no admi&#173;raba a Europa ni era nazi y que, simplemente, en su ostracismo colectivo de d&#233;cadas, ped&#237;a una Argen&#173;tina para los argentinos.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El estudiantado se alz&#243; airado contra ese nacio&#173;nalismo de las masas. Poco dur&#243; el idilio &quot;democr&#225;&#173;tico&quot;. A partir de 1955, la acometida imperialista derrib&#243; las ilusiones estudiantiles, arranc&#243; a esa ju&#173;ventud del sue&#241;o democr&#225;tico. Desde 1956 en ade&#173;lante, la Universidad ha sido testimonio de frago&#173;rosas batallas en Buenos Aires, C&#243;rdoba, Corrientes, Tucum&#225;n, Mendoza, Chaco. En todo el pa&#237;s. Se trata de una rebeli&#243;n nacional de la juventud. Aquella clase media de 1955, hoy lanza a todos los vientos, consignas que tr&#225;gica e ir&#243;nicamente, son las mismas que combati&#243;: uni&#243;n con los obreros y retorno de Per&#243;n. Con este a&#241;adido: el peronismo, que jam&#225;s pudo hacer pie en la Universidad, desde hace pocos a&#241;os, en un repunte sorprendente, ha irrumpido en las casas de estudios, e incluso, centros de estudian&#173;tes que no se declaran partidarios de Per&#243;n, en es&#173;pecial los comunistas, marchan junto con el peronis&#173;mo y contra el imperialismo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La actual generaci&#243;n estudiantil ha dado un paso resuelto hacia la toma de la conciencia nacional. Los j&#243;venes, junto a su transformaci&#243;n pol&#237;tica, que es la negaci&#243;n m&#225;s agresiva de las posiciones asumidas por las promociones anteriores de 1945-1955, han abjurado de sus padres, en gran parte, por desen&#173;cuentros que giran alrededor de Per&#243;n. Del &quot;tirano sangriento&quot; de ayer transfigurado en el patriota de hoy. Educados de ni&#241;os en ambientes adversos al peronismo, al entrar en la edad juvenil, aquellas en&#173;se&#241;anza de los padres, aquellas vanidades est&#250;pi&#173;das de la clase media, aquellas met&#225;foras &quot;libertad&quot;, &quot;demagogia&quot;, &quot;chusmas&quot;, &quot;cabecitas negras&quot;, han demostrado, como sucede en los pa&#237;ses coloniales, que deb&#237;an deletrearse al rev&#233;s. O sea que &quot;libertad&quot; era opresi&#243;n imperialista; &quot;democracia&quot; fusilamientos y proscripciones; &quot;totalitarismo peronista&quot; un experi&#173;mento sin par de independencia nacional; &quot;chusmas&quot; las masas obreras; &quot;cabecitas negras&quot; nuestros pro&#173;vincianos montoneros de ayer; &quot;demagogia&quot; partici&#173;paci&#243;n de los trabajadores en la historia del pa&#237;s y nacionalismo contra la oligarqu&#237;a sin nacionalidad, sin patria. En suma, liberaci&#243;n nacional.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Conviene recordar estas desventuras. De cualquier modo, si la Universidad se resquebraja es porque la clase media se nacionaliza. De esa clase media pro&#173;ceden m&#225;rtires del pueblo, torturados o muertos por la patria. La Universidad representa todav&#237;a &quot;al colonialismo, pero ya el estudiantado pertenece al pa&#237;s. Ha sido, sin duda, una experiencia escarmentadora. Esa clase media, vive ahora lo que el peronismo de&#173;nunci&#243; y combati&#243; mucho antes: la ferocidad repre&#173;siva del colonialismo. Hora era ya que el estudiantado argentino se afirmase en el pa&#237;s. Que renegase de una historia falsificada, de una ense&#241;anza falsifi&#173;cada, de una Universidad falsificada. De la violencia imperialista ha nacido la joven generaci&#243;n argentina. El s&#237;mbolo de la Universidad sacramentada se ha partido como una estatua de yeso. No hay Univer&#173;sidad Nacional en un pa&#237;s colonial. Tampoco Uni&#173;versidad aut&#243;noma en pa&#237;s alguno. Ni en los capita&#173;listas o socialistas. La cuesti&#243;n debe plantearse en t&#233;rminos rigurosos. S&#243;lo la abolici&#243;n revolucionaria del colonialismo devolver&#225; a la Universidad no su autonom&#237;a sino su misi&#243;n nacional. Es decir, su au&#173;tonom&#237;a real frente a la servidumbre extranjera. Esa es la &#250;nica autonom&#237;a por la que hay que luchar. La autonom&#237;a del pa&#237;s. La Universidad, en los pa&#237;ses coloniales, no es aut&#243;noma. Es una repartici&#243;n administrativa sostenida por el Estado, con profesores pagados por el Estado, con planes de estudio ema&#173;nados del Estado. La Universidad es un disfraz del imperialismo cultural. Desarraigar al estudiante ame&#173;ricano de la tierra, transformarlo en europeo o nor&#173;teamericano, esa ha sido la tarea no aut&#243;noma, sino servil, de la Universidad. La Universidad es el manto espiritual de la factor&#237;a. Esa Universidad form&#243; a millares de argentinos en el consentimiento de la incapacidad de nuestros pueblos. Y por tanto de los iberoamericanos y del hombre argentino. Durante d&#233;cadas, esa pol&#237;tica de desplante cultural, se afinc&#243; como parte indivisa del esplendor olig&#225;rquico. El resultado fue una clase media intelectual sin fe en el pa&#237;s. La Argentina prefiri&#243; lo europeo universal que no existe a lo argentino singular que existe. Una cultura europea que fue un traumatismo espiri&#173;tual, que mir&#243; a Europa, admir&#243; lo extranjero, fue obsequiosa con lo extra&#241;o y avergonzada de lo au&#173;t&#243;ctono. Una Universidad colonizada. Como la clase social que la fund&#243;. Y una Argentina sometida s&#243;lo pod&#237;a prohijar argentinos sometidos. La Universidad, en un pa&#237;s colonial, no tiene por norte la cultura nacional sino su enroscamiento a la filosof&#237;a de los colonizadores. Cuyos pregoneros nativos, a&#250;n hoy, alegan las tesis de Sarmiento &quot;civilizaci&#243;n y barba&#173;rie&quot;. Y en esta trampa cay&#243; la clase media argentina.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;LA REFORMA DEL 18&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La Reforma Universitaria, nacida en C&#243;rdoba en 1918, signific&#243; un progreso contra el dogmatismo eclesi&#225;stico que enrarec&#237;a la Universidad olig&#225;rquica. O como dijeran los hombres del 18, la aprisionaban en una &quot;inmovilidad senil&quot;. La concepci&#243;n teol&#243;gica de la Iglesia concordaba con el conservadorismo li&#173;beral de la oligarqu&#237;a. Esto no es una paradoja. Li&#173;beralismo y conservatismo, en un pa&#237;s colonial, son la misma cosa. La Reforma del 18 proclam&#243; la ver&#173;dad americana pero fue europe&#237;sta y olvid&#243; lo prin&#173;cipal, que la Reforma fue posible por el triunfo de H. Yrigoyen, un gobernante de raigambre nacional, y dentro de las restricciones de su tiempo y los in&#173;tereses sociales que representaba, antiolig&#225;rquico y antiliberal. La Reforma del 18 intuy&#243; el hecho ame&#173;ricano pero no tuvo conciencia del hecho nacional. Termin&#243; como enemiga de Yrigoyen. Un gobernante americano. La Reforma del 18 fue un impulso renovador a medias. Habl&#243; a los obreros. Pero no en&#173;tendi&#243; al pueblo, a las masas rurales y urbanas que segu&#237;an al esfumado pero aut&#233;ntico caudillo federal. Tampoco, la generaci&#243;n del 18, entendi&#243; a ese pueblo provinciano que, junto a la primera generaci&#243;n in&#173;migrante -que por otra parte reivindicaba otros derechos-, yac&#237;a aplastado bajo las ruinas de las guerras intestinas del federalismo y las montoneras, de la resistencia vencida del interior contra Buenos Aires. La Reforma expres&#243; su justificado repudio al orden eclesi&#225;stico, pero cay&#243; en otro dogmatismo, la cultura europea de corteza. Aplaudi&#243; a la Revo&#173;luci&#243;n Rusa de 1917. Pero no entendi&#243;, no mir&#243;, no crey&#243; en lo argentino. Esta manera de pensar pro&#173;gresista en la forma, antinacional en los hechos, no libr&#243; de sus ataduras espirituales a los estudiantes. Fue universal cuando hac&#237;a falta un ideario nacio&#173;nalista. Y en tanto clase social oriunda de una inmigraci&#243;n reciente, sigui&#243; identificada con Europa y no con el pa&#237;s. Tuvo, la Reforma del 18, concien&#173;cia de la prepotencia imperialista. Pero s&#243;lo vio a EE.UU. Y no a Inglaterra. De este modo permaneci&#243; congelada en el esquema pol&#237;tico y cultural de la oli&#173;garqu&#237;a. El Manifiesto de 1918 no alude una sola vez a Gran Breta&#241;a. Con ideas de vanguardia, como la misma inmigraci&#243;n de la que proven&#237;a, no fue m&#225;s all&#225;, aquella generaci&#243;n del 18, de las libertades abstractas de la Constituci&#243;n de 1853 de la oligar&#173;qu&#237;a, o de los partidos pol&#237;ticos de izquierda que esa misma oligarqu&#237;a tuvo siempre a su vera como bas&#173;tardos consentidos y a un mismo tiempo desestima&#173;dos. Al atacar a la Iglesia, la factor&#237;a brit&#225;nica, fue desde Roca, formalmente anticlerical pero conser&#173;vadora en materia religiosa.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Expl&#237;case as&#237; que el rector propiciado por los es&#173;tudiantes, perteneciese a una familia cordobesa aristocr&#225;tica, unitaria, roquista, liberal y cat&#243;lica. En efecto, Enrique Mart&#237;nez Paz, representaba las ten&#173;dencias liberales de la Iglesia. De la Iglesia de Le&#243;n XIII. El r&#233;gimen supo amansar las insurgencias reformistas y ponerlas a su servicio. Primero contra Yrigoyen. Despu&#233;s contra Per&#243;n. Una vez lanzada contra Yrigoyen, la FU&#193;, acusada de &quot;marxista&quot; poco despu&#233;s de ser utilizada por la Revoluci&#243;n de 1930, varias d&#233;cadas m&#225;s tarde, fue aprovechada contra Per&#243;n por la Revoluci&#243;n Libertadora. Y otra vez se la vapule&#243; por &quot;comunista&quot;. Una Federaci&#243;n Universitaria reformista que fue el impulso juvenil de la Uni&#243;n Democr&#225;tica en 1945. De Braden contra Per&#243;n. Del mismo modo que aclam&#243; al ultracat&#243;lico Lonardi y a los &quot;libertadores&quot; Rojas y Aramburu. Defensora de la Universidad moderna, al desplomar&#173;se Per&#243;n, exigi&#243; una educaci&#243;n cient&#237;fica. Y tuvo &#233;xito. Una Universidad cient&#237;fica norteamericana. Despu&#233;s de Per&#243;n, el reformismo recibi&#243; el golpe de gracia por parte de un reformista. El presidente Frondizi que auspici&#243; las universidades privadas ca&#173;t&#243;licas. Y, al mismo tiempo, la Universidad estatal, bajo los subsidios norteamericanos, entr&#243; en el c&#237;rcu&#173;lo de EE.UU., por decisi&#243;n del mismo Frondizi.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Pero la FUA, que ya asist&#237;a a la crisis de su ideo&#173;log&#237;a de importaci&#243;n, segu&#237;a antiperonista. O sea, antinacional. Hab&#237;a combatido con petardismo panfletario a EE.UU. y al mismo tiempo a un gober&#173;nante antiyanqui y antibrit&#225;nico. A Per&#243;n. No en&#173;tendi&#243; al pueblo. Se enardeci&#243; cuando ese pueblo, frente a la traici&#243;n de los universitarios, de los rectores, decanos y profesores de la &quot;d&#233;cada infa&#173;me&quot;, opuso la alpargata a la cultura. No por des&#173;pecho hacia la cultura sino a la oligarqu&#237;a argentina vendida al imperialismo. Era un pueblo sin libros pero enraizado en la tierra. En la Argentina de aqu&#237;. No en la Argentina cultural que nos impon&#237;an en pr&#233;stamo desde afuera. Y la ense&#241;anza &quot;cient&#237;fica&quot; result&#243; ser la Universidad &quot;apol&#237;tica&quot; ordenada por el coloniaje.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Este plan ha fracasado. El estudiantado argentino, desenga&#241;ado del reformismo, empu&#241;a otras bande&#173;ras. Pero ese estudiantado ha debido transitar pri&#173;mero por la experiencia de la Comisi&#243;n Nacional de Apoyo al Desarrollo Econ&#243;mico (CAFADE). La forma anal&#243;gica y gemela del &quot;sindicalismo libre&quot; de la APL-CIO en el campo gremial. &#191;Qu&#233; se pro&#173;puso EE.UU. con CAFADE? Los estudiantes hoy lo saben. CAFADE tuvo por meta la formaci&#243;n de t&#233;c&#173;nicos argentinos para empresas extranjeras. T&#233;cni&#173;cos agrarios, at&#243;micos, militares, etc. Adem&#225;s, la preparaci&#243;n y difusi&#243;n de planes &quot;desarrollistas&quot; norteamericanos. Un buen ejemplo de esta ciencia &quot;apol&#237;tica&quot; fue Gino Germani, campe&#243;n de una so&#173;ciolog&#237;a neutral. Y hoy profesor en EE.UU. Una sociolog&#237;a subvencionada por la Alianza para el Pro&#173;greso. La Universidad, pues, no es nacional. Es una oficina de funcionarios administrativos y t&#233;cnicos de las empresas extranjeras. De becados en EE.UU. por fundaciones privadas. Esto es, por los monopo&#173;lios norteamericanos. Una ense&#241;anza correlativa a los planes de EE.UU. Por contraste, el estudiantado se ha nacionalizado. A la arremetida del imperialis&#173;mo responde con huelgas y motines populares. En 1966, los conflictos estudiantiles adquirieron tal vi&#173;rulencia, que la autonom&#237;a universitaria, una come&#173;dia en la que todav&#237;a los estudiantes creen, fue su&#173;primida por la ley 16.912 que prohib&#237;a la actividad pol&#237;tica en los claustros. A ra&#237;z de esta medida, la militancia de los estudiantes se enardeci&#243;. La desig&#173;naci&#243;n de autoridades y profesores, provenientes de le derecha liberal, liados a las empresas extranjeras y grupos econ&#243;micos afines, ha agravado la situa&#173;ci&#243;n. Con el gobierno de Ongan&#237;a se torn&#243; m&#225;s n&#237;tido el contenido clasista de la Universidad a trav&#233;s del plan oficial enfilado a hacer inaccesibles los estu&#173;dios a las capas de pocos recursos. Estas medidas, asociadas a otras accesorias, tuvieron un efecto no previsto por el ministro Borda. Por primera vez, el estudiantado, desde 1955, mir&#243; hacia el peronismo. La clase media descubri&#243; a los trabajadores argen&#173;tinos. La penetraci&#243;n imperialista, en resumen, que&#173;br&#243; econ&#243;mica y mentalmente a la clase media, puso en tela de juicio los valores culturales en que la nueva generaci&#243;n hab&#237;a sido educada. Esa genera&#173;ci&#243;n, crecida en medio del desencanto de una de&#173;mocracia prostituida, se afirm&#243; en el pa&#237;s. La com&#173;prensi&#243;n del fen&#243;meno colonial se proyect&#243;, ya no como radiofotos que ven&#237;an del Asia con sus esca&#173;parates de hambrientos amarillos, sino como indig&#173;naci&#243;n ante el espect&#225;culo de parias m&#225;s cercanos, ni&#241;os provincianos, obreros sin trabajo, militantes picaneados. La deshuesada verdad de la Universidad, filial del imperialismo, fusion&#243; al estudiantado con el pueblo. Y este avizoramiento del pa&#237;s, contra los prejuicios de los padres y la propaganda, se llam&#243; peronismo. En lugar de arrancarlos de la pol&#237;tica, de apartarlos de la Argentina, la Universidad los arremolin&#243; contra la colonizaci&#243;n. Nada qued&#243; -y esto el estudiantado lo vivi&#243; en la realidad- de la iconograf&#237;a &quot;democr&#225;tica&quot; de la generaci&#243;n de 1955. La autonom&#237;a universitaria era una ficci&#243;n. El gobierno tripartito, la libertad de c&#225;tedra, mostraron su falencia. Y el rostro de una Universidad reaccio&#173;naria, clasista, antinacional, desti&#241;&#243; a&#250;n m&#225;s los ajados emblemas de la Reforma del 18. No s&#243;lo el liberalismo colonial, despu&#233;s de Per&#243;n, mostr&#243; su esencia de clase, su colaboraci&#243;n y dependencia hu&#173;millantes. La Universidad apareci&#243; en su naturaleza real a la luz del d&#237;a.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El a&#241;o 1966 fue culminante. El gobierno demostr&#243; que su finalidad era integrar la Universidad dentro del diagrama extranjero. Y el despotismo de los mi&#173;litares en el poder no fue otra cosa que la presencia y dominaci&#243;n de EE.UU. El fruto de esta confirma&#173;ci&#243;n fue el reencuentro obrero estudiantil. La libe&#173;raci&#243;n nacional convirti&#243; a la Universidad neutral en beligerante. Este oleaje puso tambi&#233;n al desnudo a la Iglesia. Las Universidades privadas aparecieron como lo que eran, otro de los medios utilizados por el imperialismo para dividir a los estudiantes. Mu&#173;chos j&#243;venes cat&#243;licos viraron decepcionados de las Universidades privadas a la estatal. Y de la Universidad oficial a las barricadas. La mejor juventud argentina ha recobrado, por estas v&#237;as entrecruza&#173;das, no la autonom&#237;a universitaria, sino la autono&#173;m&#237;a frente a sus padres y las instituciones oficiales o privadas de la Argentina muerta. No se trata de una rebeld&#237;a &quot;comunista&quot; sino de la quiebra del colonialismo en el campo de la educaci&#243;n. Es una subversi&#243;n nacionalista con orientaci&#243;n de izquierda. Incierta sin duda. Pero ya argentina y america&#173;na. La misma FU&#193; se ha fraccionado rebalsada por las tendencias nacionalistas del estudiantado. En el Congreso Extraordinario realizado en el a&#241;o 1970, predominaron las corrientes internas nacionales, que demuestran, asimismo, una nacionalizaci&#243;n de las izquierdas universitarias, ligadas desde hace d&#233;ca&#173;das al P. Comunista, cuya f&#233;rrea disciplina no logra ya imponer sus consignas vac&#237;as de contenido na&#173;cional. Es una juventud que resiste al Ej&#233;rcito, se acerca al pueblo. Si en 1918, la juventud combati&#243; al escolasticismo universitario, ahora desarticula al oscurantismo colonial presentado como cientifismo puro o humanismo cristiano. Esa juventud no cree en sus profesores. Los denuncia como c&#243;mplices del sistema y enemigos del pa&#237;s. El profesorado uni&#173;versitario ha vuelto a ser lo que siempre fue. Una casta gris. Una inteligencia donde el colonialismo puro se une a la m&#225;s pura indignidad de la c&#225;tedra. El estado colonial determina a la Universidad, la refrigera en la mentalidad de la factor&#237;a, la seg&#173;menta de la realidad en fermentaci&#243;n. S&#243;lo la trans&#173;formaci&#243;n del Estado puede reformar la Universi&#173;dad e incorporarla a la proeza de la independencia nacional. No es posible concertar la autoridad del magisterio con su culpabilidad pol&#237;tica. Por el solo hecho de acercarse al peronismo el estudiantado hoy comprende al pa&#237;s. En el profesorado se encofra la desnacionalizaci&#243;n de la inteligencia argentina. Aho&#173;ra el estudiante aprende lo que el obrero sabe de memoria. Que ellos como estudiantes, como media&#173;dores intelectuales del sistema, como futuros egre&#173;sados, est&#225;n tambi&#233;n condenados a la explotaci&#243;n, a la competencia en el mercado intelectual, a la su&#173;misi&#243;n al gerente extranjero, a la aceptaci&#243;n del pa&#237;s derrotado.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En la Universidad la libertad de la cultura es un fraude. La ense&#241;anza impartida desde la Universi&#173;dad choca con la dependencia al imperialismo. Todo estudiante sabe, de alg&#250;n modo, que la educaci&#243;n que recibe no coincide con el pa&#237;s. Con sus exigencias hist&#243;ricas. Le han puesto como ideal la Universidad norteamericana. Y en los hechos comprueba la falta de libertad frente a EE.UU. Le hablan del &quot;apoliticismo&quot; de la ense&#241;anza acad&#233;mica, pero se encuen&#173;tra con un pa&#237;s removido por la violencia pol&#237;tica.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La Universidad -como el Ej&#233;rcito- es parte del pa&#237;s. Y el colonialismo a todos descentra y afecta. El estudiante se ve ante el dilema de elegir entre el trabajo sin t&#237;tulo y el t&#237;tulo sin trabajo o mal remunerado. S&#243;lo la clase alta y las capas medias acomodadas defienden esa Universidad. Una carrera universitaria es un lujo econ&#243;mico y una distinci&#243;n social. El estudiante lo verifica todos los d&#237;as. La deserci&#243;n estudiantil tiene por principal causa el empobrecimiento de la clase media. Los que termi&#173;nan sus carreras, si tienen suerte, son contratados como tecn&#243;cratas en compa&#241;&#237;as extranjeras que les imponen una disciplina de aut&#243;matas bajo el esp&#237;&#173;ritu capitalista de empresa. Empresas en las que, por lo general, los egresados argentinos desempe&#241;an a bajo costo tareas inferiores a los conocimientos adquiridos. Si tienen talento son contratados en el extranjero. Por EE.UU., en particular. El imperia&#173;lismo no s&#243;lo succiona las riquezas del pa&#237;s colonial sino que expropia sus mejores inteligencias. Que es otra manera de extenuar al pa&#237;s. De hacer extran&#173;jeros a los t&#233;cnicos argentinos obligados a emigrar. Pero el sentido verdadero de la Universidad est&#225; en que la ense&#241;anza no la recibe el m&#225;s apto sino el m&#225;s pudiente. El sistema educativo tiende a que la mayor&#237;a de los argentinos no traspase la escuela primaria o estudios medios elementales. La Univer&#173;sidad, por eso, exige una reforma total, que no es tarea, como ya se ha dicho, de la Universidad sino del Estado-Naci&#243;n libre de las ataduras coloniales, o sea de los pr&#233;stamos internacionales que afloran en los planes de estudios.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Un diario de Buenos Aires, en 1972, public&#243; el si&#173;guiente comentario acompa&#241;ado de cifras estad&#237;s&#173;ticas:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;LA DISTRIBUCI&#211;N DEL CR&#201;DITO DEL BID EN LOS CENTROS DE EDUCACI&#211;N SUPERIOR&lt;/strong&gt;
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Un cr&#233;dito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por 40 millones de d&#243;lares, ser&#225; el tema central de la reuni&#243;n del Consejo de Rectores de Universidades Nacionales, que comenzar&#225; el jueves pr&#243;ximo.&lt;br /&gt;
El cr&#233;dito comprende a nuevas casas de altos estu&#173;dios. No interviene la Universidad de Buenos Aires, pues gestiona ante el organismo internacional un pr&#233;s&#173;tamo exclusivo.&lt;br /&gt;
Las asignaciones del BID han sido cuestionadas en lo que se refiere a intereses y &#225;reas de equipamiento, por varios rectores. El contrato definitivo se firmar&#225; en octubre.&lt;br /&gt;
Los cr&#233;ditos del BID han sido tambi&#233;n atacados por el estudiantado. La cr&#237;tica se centra en el hecho de que el gobierno argentino tiene que destinar -seg&#250;n el r&#233;gimen crediticio- una suma id&#233;ntica a la entre&#173;gada por el organismo internacional.&lt;br /&gt;
Seg&#250;n algunos sectores estudiantiles, los programas universitarios que se favorecen son los que aprueba el Banco y no los que sirven al desarrollo nacional.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;EL CR&#201;DITO ANTERIOR&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Este es el segundo cr&#233;dito del BID. El anterior fue otorgado en 1962. La Universidad m&#225;s beneficiada re&#173;sult&#243; la de Buenos Aires, a la que correspondi&#243; enton&#173;ces, un total de 1.810.000 d&#243;lares, que fueron acom&#173;pa&#241;ados por una contrapartida del Gobierno Nacional.&lt;br /&gt;
Las inversiones realizadas en este rubro, en los tres &#250;ltimos a&#241;os son las siguientes:&lt;br /&gt;
1967: 3.681.500; 1968: 3.564.800; 1969: 4.508.400 pe&#173;sos ley 18.188; lo que equivale al 3,4 %, 2,9 % y 3,4 % del presupuesto total de la Universidad.&lt;br /&gt;
Hasta el 31 de julio de 1970 se hab&#237;a invertido to&#173;talmente la asignaci&#243;n correspondiente al BID, inte&#173;grando el Gobierno Nacional, hasta esa fecha, la suma de 3.499.079 pesos ley 18.188. Este monto se ha utili&#173;zado desde 1962 a 1970, carg&#225;ndose en el presupuesto de los a&#241;os respectivos.&lt;br /&gt;
La Universidad Nacional de Buenos Aires ha pre&#173;parado, para obtener un nuevo pr&#233;stamo, un relevamiento total de los recursos humanos y f&#237;sicos. Ese tra&#173;bajo provoc&#243; la objeci&#243;n de algunos organismos de se&#173;guridad que, considerando a la educaci&#243;n como reserva estrat&#233;gica, opinaban no era conveniente que esos da&#173;tos fueran conocidos por un organismo internacional.&lt;br /&gt;
El equipo de planeamiento de la Universidad, que prepar&#243; los antecedentes para obtener el nuevo pr&#233;s&#173;tamo del Banco, propuso -de ser &#233;ste otorgado- dis&#173;tribuir las asignaciones de la siguiente forma: 53 % para edificios; 16 % para proyectos del rectorado, ad&#173;ministraci&#243;n y bibliotecas; 26 % para equipamiento y 5 % para ayuda externa.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;Inversiones efectuadas en equipamiento con el pr&#233;stamo BID y con contrapartida del Gobierno Nacional al 31/7/70&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;table class=&quot;spip&quot;&gt;
&lt;tbody&gt;
&lt;tr class=&quot;row_even&quot;&gt;&lt;td&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Facultades&lt;/i&gt; &lt;/td&gt;&lt;td&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;B.I.D.&lt;/i&gt; &lt;/td&gt;&lt;td&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Gobierno Nacional&lt;/i&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class=&quot;row_odd&quot;&gt;&lt;td&gt; &lt;/td&gt;&lt;td&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;(u$s)&lt;/i&gt; &lt;/td&gt;&lt;td&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;(Pesos Ley 18.188)&lt;/i&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class=&quot;row_even&quot;&gt;&lt;td&gt; Agronom&#237;a y Veter. &lt;/td&gt;&lt;td&gt; 194.454.51 &lt;/td&gt;&lt;td&gt; 268.876 &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class=&quot;row_odd&quot;&gt;&lt;td&gt; Arquit. y Urbanismo &lt;/td&gt;&lt;td&gt; &#8212; &lt;/td&gt;&lt;td&gt; 19.400 &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class=&quot;row_even&quot;&gt;&lt;td&gt; Ciencias Econ&#243;micas &lt;/td&gt;&lt;td&gt; 11.010.50 &lt;/td&gt;&lt;td&gt; 13.069 &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class=&quot;row_odd&quot;&gt;&lt;td&gt; Cie&#241;e. Exact. y Nat. &lt;/td&gt;&lt;td&gt; 657.238.46 &lt;/td&gt;&lt;td&gt; 820.362 &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class=&quot;row_even&quot;&gt;&lt;td&gt; Derecho y C. Social. &lt;/td&gt;&lt;td&gt; &#8212; &lt;/td&gt;&lt;td&gt; 9.215 &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class=&quot;row_odd&quot;&gt;&lt;td&gt; Farmacia y Bioqu&#237;m. &lt;/td&gt;&lt;td&gt; 77.494.57 &lt;/td&gt;&lt;td&gt; 503.110 &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class=&quot;row_even&quot;&gt;&lt;td&gt; Filosof&#237;a y Letras &lt;/td&gt;&lt;td&gt; 17.999.04 &lt;/td&gt;&lt;td&gt; 21.301 &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class=&quot;row_odd&quot;&gt;&lt;td&gt; Ingenier&#237;a &lt;/td&gt;&lt;td&gt; 823.143.94 &lt;/td&gt;&lt;td&gt; 889.802 &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class=&quot;row_even&quot;&gt;&lt;td&gt; Inst. Biolog. Marina &lt;/td&gt;&lt;td&gt; 28.743.53 &lt;/td&gt;&lt;td&gt; 39.415 &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class=&quot;row_odd&quot;&gt;&lt;td&gt; Inst. Invest. Medie. &lt;/td&gt;&lt;td&gt; &#8212; &lt;/td&gt;&lt;td&gt; 122.849 &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class=&quot;row_even&quot;&gt;&lt;td&gt; Medicina &lt;/td&gt;&lt;td&gt; &#8212; &lt;/td&gt;&lt;td&gt; 723.178 &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class=&quot;row_odd&quot;&gt;&lt;td&gt; Odontolog&#237;a &lt;/td&gt;&lt;td&gt; &#8212; &lt;/td&gt;&lt;td&gt; 68.502 &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class=&quot;row_even&quot;&gt;&lt;td&gt; Total &lt;/td&gt;&lt;td&gt; 1.810.084.45 &lt;/td&gt;&lt;td&gt; 3.499.079 &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;
&lt;/table&gt;
&lt;div align=&quot;right&quot;&gt;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;(&quot;La Opini&#243;n&quot;)&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/blockquote&gt;
Una de las negaciones de la Universidad es la ausencia de estudios sistem&#225;ticos sobre las potencia&#173;lidades del pa&#237;s. Este potencial geogr&#225;fico, es mejor conocido por naciones extranjeras que por los argentinos. Y no por falta de capacidad de los t&#233;cnicos nativos sino por la orientaci&#243;n de la ense&#241;anza su&#173;perior. Los planificadores y asesores cient&#237;ficos de la Universidad, despu&#233;s de 1955, han sido extran&#173;jeros. Los profesores argentinos, o bien medran en empresas for&#225;neas, en estudios jur&#237;dicos y contables conexos a monopolios extranjeros, o bien reciben las migajas de viajes al exterior, con lo cual se los ads&#173;cribe al orden colonial. De este modo, la Universidad es un mercado de intelectuales del &#225;rea perif&#233;rica del imperialismo. Los planes educativos lo son para toda la Am&#233;rica latina e interesan m&#225;s que al pa&#237;s, a las naciones imperiales que ejercen su supervisi&#243;n mediante expertos y conferencistas extranjeros, &quot;desarrollistas&quot;, &quot;libreempresistas&quot;, o en la esfera de la cultura &quot;humanista&quot;, como la llaman, a trav&#233;s de fil&#243;sofos como Juli&#225;n Mar&#237;as, un visitante son&#173;riente y parlanch&#237;n, fil&#243;sofo de la vida interior, intelectual d&#250;plice que predica el refugio de la &quot;libertad&quot; en la conciencia solitaria, como resignaci&#243;n estoica frente a un mundo desatinado. Fil&#243;sofos que como Juli&#225;n Mar&#237;as, vuelven a Di&#243;genes: &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;&quot;No hay m&#225;s que una manera de ser libre, esto es, la de estar siempre dispuesto para la muerte&quot;&lt;/i&gt;. Para conocer las ideas de los fil&#243;sofos y cient&#237;ficos que nos visitan hay que saber qui&#233;n los paga. A Juli&#225;n Mar&#237;as la Universidad norteamericana en que dicta c&#225;tedras y conferencias. Para este tipo de intelectuales, como Juli&#225;n Mar&#237;as, especialista en aut&#243;grafos para da&#173;mas, &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;&quot;hay que decir la verdad que se puede, no la que se debe&quot;&lt;/i&gt;. Son palabras textuales.
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El fin de la Universidad es formar intelectuales que hablen espa&#241;ol y piensen en ingl&#233;s. O mejor a&#250;n, moldear universitarios en los valores del &quot;mun&#173;do libre&quot;, en la justificaci&#243;n de la guerra contra el comunismo, en la discriminaci&#243;n racial. Todo en nombre de la civilizaci&#243;n occidental y cristiana. En tanto, soldados norteamericanos mueren sin saber por qu&#233; matan y por qu&#233; mueren. Ante esta monta&#241;a de desperdicios la revoluci&#243;n mundial acosa a esa civilizaci&#243;n rubia, cretinizada y abyecta. No es de extra&#241;ar que en Iberoam&#233;rica, las guerrillas se recluten entre egresados y estudiantes universitarios. Por eso, en la Argentina, la rebeli&#243;n estudiantil ex&#173;plota en Facultades hasta hace poco anodinas, como la de Filosof&#237;a y Letras, que por la &#237;ndole de sus disciplinas -filos&#243;ficas, sociol&#243;gicas, psicol&#243;gicas, antropol&#243;gicas, hist&#243;ricas- ponen en contacto al es&#173;tudiante de una manera m&#225;s directa, contradictoria y real con la cuesti&#243;n nacional, de la cual esas disci&#173;plinas, tal cual se imparten en forma oficial, est&#225;n vac&#237;as.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Las drogas culturales de un pa&#237;s socavado por el descontento de las masas, genera un efecto inverso al deseado, vale decir, la farsa de la Universidad in&#173;flama los elementos te&#243;ricos de la liberaci&#243;n nacional, no los estupefacientes de la sociolog&#237;a norteameri&#173;cana. No es la Universidad la formadora de la con&#173;ciencia hist&#243;rica sino el colonialismo como historia viva descarnada de lirismo el fundador de la con&#173;ciencia hist&#243;rica. Los especialistas del BID, de la UNESCO, la OEA, de las Fundaciones Ford y Rockefeller, subsidiarias del F.B.I. y la C.I.A., no se sien&#173;ten seguros. Tienen ante s&#237; el cad&#225;ver de Dan Mitrione.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Hoy se sabe que las investigaciones cient&#237;ficas, realizadas en los Departamentos especializados de las Facultades latinoamericanas, son formas del es&#173;pionaje internacional, y que tales trabajos, previa&#173;mente planeados por expertos extranjeros, son pro&#173;cesados en EE.UU. As&#237;, la Universidad se vuelve contra la Argentina y ejecuta con investigadores argentinos, estudios altamente valiosos no para el pa&#237;s sino para EE.UU., donde los datos son compi&#173;lados e interpretados en institutos universitarios nor&#173;teamericanos. Tales los casos, bien conocidos, de Max Millikan, asesor de la C&#205;A en Venezuela y director de un organismo universitario, el Instituto Tecno&#173;l&#243;gico de Massachusetts. En la Argentina, por medio del Instituto Torcuato Di Telia, o del equipo de co&#173;laboradores de Gino Germani actualmente en Har&#173;vard; en Chile con el Plan Camelot. Lo mismo en M&#233;xico, Brasil, etc. Los estudiantes argentinos co&#173;nocen hoy estas cosas. La clase educadora que du&#173;rante m&#225;s de un siglo se sinti&#243; aplomada en su obra hoy es v&#237;ctima del p&#225;nico. De su engendro cultural mayor, la Universidad, parte el enjuiciamiento a la Argentina colonial. Despu&#233;s de Per&#243;n, aquella Uni&#173;versidad europea que parec&#237;a s&#243;lida y magn&#237;fica se desmorona sin gloria en medio de un estudiantado que ingresa a la Revoluci&#243;n Nacional bajo el ocaso ceniciento de la cultura del imperialismo y el rojo vivo de las barricadas callejeras.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;INTELECTUALES Y COLONIALISMO&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Esto plantea el problema de los intelectuales en los pa&#237;ses coloniales. En general, los intelectuales forman una capa social admitida y palmoteada mien&#173;tras cortejan con su palabra o su anuencia a la clase dirigente.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Este es un fen&#243;meno t&#237;pico de los pa&#237;ses depen&#173;dientes, en los que la subordinaci&#243;n econ&#243;mica crea a su vez, intelectuales subsidiarios de las oligarqu&#237;as nativas, y en la Argentina actual, de los grupos econ&#243;micos d&#243;ciles al imperialismo yanqui. O mejor, anglosaj&#243;n. Pues el poder de Inglaterra en la Ar&#173;gentina sigue en pie. En tal orden, la &quot;libertad&quot; de la inteligencia es una ficci&#243;n escandalosa, o sea, la &quot;libertad&quot; para consentir en forma manifiesta o encubierta la dependencia del exterior. Y en esto reside la infidencia de los intelectuales al pa&#237;s que sufre la opresi&#243;n extranjera. No pueden hablar de &quot;libertad&quot; aquellos que dependen de diarios, revistas, c&#225;tedras, pagadas directa o indirectamente por el colonialismo, y por ende, controlados por la censura oficial. En los pa&#237;ses coloniales -y la Argentina lo es- la libertad &#250;nicamente alienta en individuos incorporados en la carne y el esp&#237;ritu al pueblo na&#173;cional. Pues el &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;pueblo&lt;/i&gt; es la libertad por la cual lucha en tanto &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;pueblo&lt;/i&gt; sin pedir un mendrugo de gloria.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La mayor&#237;a de los intelectuales, se refugian en la abstenci&#243;n pol&#237;tica, que es una forma del someti&#173;miento. Tales intelectuales son parte del espect&#225;culo colonial. D&#237;gase cuanto se quiera, la realidad que circunda al intelectual es pol&#237;tica y su silencio es pol&#237;tico. El silencio de los intelectuales se llama trai&#173;ci&#243;n al pa&#237;s. Para ellos, ser escritor es lograr pu&#173;blicidad a costa de cualquier prevaricato. Por eso, en tanto masajistas del &#233;xito social, no son m&#225;s que fugaces pasajeros del prestigio sin honra. Y el pue&#173;blo los ignora. Hablan de libertad, pero medran a la sombra del sistema que deroga la libertad del pueblo. Si los intelectuales se apartan de la pol&#237;tica no es por superioridad del esp&#237;ritu, sino por cobard&#237;a y adhesi&#243;n, t&#225;cita o expl&#237;cita, al colonialismo. Por eso, tales intelectuales, en los programas de radio o televisi&#243;n, se expresan con palabras a medias, triviales, conformistas, alejadas de los problemas candentes del pa&#237;s.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La dependencia colonial no s&#243;lo es econ&#243;mica, es una mediatizaci&#243;n innoble de la inteligencia. Un in&#173;telectual que calla las causas, la verg&#252;enza y el ho&#173;rror del colonialismo, es un mercenario que sirve a las potestades que paralizan al pa&#237;s. El intelectual que no usa sus conocimientos como militancia, de hecho acepta al r&#233;gimen colonial que paga la exis&#173;tencia de una inteligencia incolora y adicta.&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
La clase dirigente, en efecto, tiene sus escribas a sueldo, cuya tarea, entre otras no menos despreciables, es mantener vivas las mentiras del colonialismo que, en substancia, revelan un profundo odio al pueblo. Son escritores que por excepci&#243;n pertenecen a la clase alta y, en tal sentido, la clase media intelectual abastece a la oligarqu&#237;a. Esto es visible en la Argentina. Tales trepadores, que la oligarqu&#237;a gratifica abri&#233;ndoles las p&#225;ginas de sus diarios, revistas, editoriales, las c&#225;te&#173;dras y otras sinecuras, son a los que mencionamos. La Universidad es el escal&#243;n m&#225;s alto de la servidumbre de esta gente. Tienen por tarea deificar al sistema, la historia oficial, difamar los s&#237;mbolos colectivos del pueblo. Lo hacen en nombre de la democracia, de la &quot;civilizaci&#243;n&quot; de Sarmiento contra la &quot;barbarie&quot; de los caudillos. De Mitre contra el interior. En &quot;La Naci&#243;n&quot;, &#243;rgano de la clase olig&#225;rquica, estos chupatintas encuentran acogida destacada, y alquilan sus nombres agrandados por la d&#225;diva publicitaria de esa prensa de una Argentina habitada por rumiantes. Aunque no ejerzan ninguna influencia en el pueblo -fracaso que los lleva a la ridicula autoposici&#243;n de &quot;&#233;lites&quot;-, gra&#173;vitan en determinados sectores medios. La oligarqu&#237;a sabe lo que hace cuando peri&#243;dicamente mezcla los os&#173;curos apellidos de la inmigraci&#243;n con algunos escritores del patriciado venido a menos. Es el &#250;nico ascenso so&#173;cial que les permite codearse con la clase alta. Pero nada m&#225;s que en la firma de manifiestos y comuni&#173;cados en los diarios. He aqu&#237; un bot&#243;n aparecido en &quot;La Naci&#243;n&quot;, en la que junto a algunos nombres de la oligarqu&#237;a, navegan los corifantes de la clase media intelectual. Los firmantes est&#225;n mesturados como una manera de probar que en el Olimpo de la literatura no hay jerarqu&#237;as, que todos los &#225;ngeles tienen la misma anatom&#237;a gaseosa. El suelto se titula ''Declaraci&#243;n sobre los caudillos y Montoneros&quot;. Napole&#243;n no exageraba cuando comparaba a estos intelectuales con pulgas a las que hab&#237;a que sacudir de la ropa. He aqu&#237; el texto:&lt;br /&gt;
Un grupo de escritores dio a conocer una declaraci&#243;n que dice as&#237;:&lt;br /&gt;
&quot;Los escritores que firman esta declaraci&#243;n han ad&#173;vertido con justificado estupor la creciente glorifica&#173;ci&#243;n de las montoneras, de los caudillos que las capi&#173;taneaban, y el nombre de Rosas. Tales apolog&#237;as con&#173;tradicen todo el proceso democr&#225;tico de la historia ar&#173;gentina y presuponen una extra&#241;a nostalgia de la barbarie, del despotismo y de la crueldad. No es di&#173;f&#237;cil adivinar, detr&#225;s de estos anacr&#243;nicos arrebatos, el designio de instaurar, ahora y aqu&#237;, sistemas no menos opresivos e inicuos.&quot; [&lt;a href=&quot;http://www.rodolfowalsh.org/#nb2&quot; name=&quot;nh2&quot; id=&quot;nh2&quot; class=&quot;spip_note&quot; title='[2] Firman la declaraci&#243;n Horacio Armani, Carlos Avellaneda Huergo, Jos&#233; (...)' &gt;2&lt;/a&gt;]
&lt;/blockquote&gt;
El valor de una obra se mide por su posici&#243;n cr&#237;&#173;tica frente a la &#233;poca en que nace, por la postulaci&#243;n de los problemas que agitan a la comunidad, y esa misi&#243;n de los intelectuales, s&#243;lo es posible cuando se desaf&#237;a sin renuncias a los poderes que velan, a trav&#233;s de las trabas culturales del imperialismo y sus aliados nativos, las cuestiones nacionales irre&#173;sueltas. En un pa&#237;s colonizado la labor del escritor es militancia pol&#237;tica. De lo contrario es pura mi&#173;seria de la inteligencia pura. &#191;Cu&#225;ndo la Universidad ha alzado su voz contra el colonialismo? &#191;No prueba esto que la Universidad, en tanto instituci&#243;n, es el asilo cultural del coloniaje? &#191;Cu&#225;ndo los escritores agremiados en la SADE han denunciado la entrega del pa&#237;s, los fusilamientos de 1956, las torturas, las proscripciones pol&#237;ticas de millones de argentinos? &#191;Cu&#225;ndo? Los trabajadores hacen bien en recelar de los intelectuales. De una &quot;inteligentzia&quot; que no osa decir su nombre mientras la Argentina se debate en la violencia, en la lucha por la liberaci&#243;n nacional.
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Mas junto a estos escritores hay otros. Una mi&#173;nor&#237;a, que abraza la causa de las mayor&#237;as nacio&#173;nales sin libros pero con conciencia colectiva de la nacionalidad allanada. Son argentinos que no se resignan ante el estado de cosas imperante y mues&#173;tran tanto los mecanismos y las lacras pest&#237;feras del colonialismo, como el papel subalterno de esos intelectuales y pol&#237;ticos que mientras el pueblo lucha en las f&#225;bricas y en las calles, aparecen en las pan&#173;tallas de televisi&#243;n, y de este modo, son partes de los avisos comerciales, el lado culto de la servidum&#173;bre imperialista.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Los escritores aut&#233;nticos saben soportar el silencio y prefieren darle forma a las intuiciones y hero&#237;s&#173;mos colectivos convirti&#233;ndose as&#237; en testigos, y sobre todo actores, de la &#233;poca que les toca vivir. A esta raza de escritores nacionales perteneci&#243; Ra&#250;l Scalabrini Ortiz, prototipo del intelectual que hizo del pensamiento argentino beligerancia pol&#237;tica y no de la pol&#237;tica algo negable de antemano por una inte&#173;ligencia amordazada por la mole de falseamientos, mitos y cancelaciones canallas de la antipatria.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;p class=&quot;spip_note&quot;&gt;[&lt;a href=&quot;http://www.rodolfowalsh.org/#nh1&quot; name=&quot;nb1&quot; class=&quot;spip_note&quot; title=&quot;Notas 1&quot;&gt;1&lt;/a&gt;] Estas declaraciones fueron hechas antes del golpe derechista proyanqui que derrib&#243; al general Juan Jos&#233; Torres&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip_note&quot;&gt;[&lt;a href=&quot;http://www.rodolfowalsh.org/#nh2&quot; name=&quot;nb2&quot; class=&quot;spip_note&quot; title=&quot;Notas 2&quot;&gt;2&lt;/a&gt;] Firman la declaraci&#243;n Horacio Armani, Carlos Avellaneda Huergo, Jos&#233; Bianco, Adolfo Bioy Casares. Susana Bombal, Jorge Luis Borges, Jorge Calvetti, Jos&#233; S. Campobassi, Jos&#233; Edmundo Clemente, Nicol&#225;s C&#243;caro, Jorge Cruz, Bettina Edelberg, Luis de Elizalde, Ferm&#237;n Estrella Guti&#233;rrez, Enrique Fern&#225;ndez Latour, Patricio Gannon, Jorge L. Garc&#237;a Venturini, Juan Carlos Ghiano, Roberto Giusti, Joaqu&#237;n G&#243;mez Bas, Bernardo Gonz&#225;lez Arrili, Adela Grondona, Alicia Jurado, Bernardo Ezequiel Korenblit, Jos&#233; Lu&#237;a Lanuza, Mario A. Lancelotti, Carlos Mastronardi, Manuel Mujioa L&#225;inez, Silvina Ocampo, Manuel Peyrou, Jaime Potenze, Ricardo S&#225;enz-Hayes, Le&#243;nidas de Vedia, Osear Hermes Villordo, David Vogelman, Orlando Williams Alzaga y Andr&#233;s Romeo.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>



	<item>
		<title>Sobre Hamas y la islamizacion del Mundo &#193;rabe </title>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Lid&#243;n Soriano</dc:creator>

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		<description>Es cierto que la llegada de Hamas al poder ha supuesto un cambio en el panorama internacional, obligando a los protagonistas a redefinirse, reubicarse, sacando la cuesti&#243;n palestina de la v&#237;a muerta en la que se encontraba y por la que inequ&#237;vocamente iba hacia al abismo m&#225;s desolador. Pero, no es menos cierto que la victoria de Hamas, siendo el resultado de un proceso democr&#225;tico formal, no lo es real. &lt;br /&gt;Y esto es tan f&#225;cil de defender, como sencillamente entender que bajo una ocupaci&#243;n (...)


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&lt;a href="http://www.rodolfowalsh.org/spip.php?rubrique39" rel="directory"&gt;Opiniones&lt;/a&gt;


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 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.rodolfowalsh.org/IMG/arton3040.jpg&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width=&quot;75&quot; height=&quot;75&quot; class=&quot;spip_logos&quot; /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Es cierto que la llegada de Hamas al poder ha supuesto un cambio en el panorama internacional, obligando a los protagonistas a redefinirse, reubicarse, sacando la cuesti&#243;n palestina de la v&#237;a muerta en la que se encontraba y por la que inequ&#237;vocamente iba hacia al abismo m&#225;s desolador. Pero, no es menos cierto que la victoria de Hamas, siendo el resultado de un proceso democr&#225;tico formal, no lo es real.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Y esto es tan f&#225;cil de defender, como sencillamente entender que bajo una ocupaci&#243;n militar, en un contexto de hostigamiento social permanente, en unas circunstancias de represi&#243;n brutal como la que ejerce Israel sobre el pueblo palestino, &#233;ste no puede ejercer un voto libre y realmente democr&#225;tico. Hay demasiadas variables en juego y demasiadas variables fundamentales, no aleatorias y totalmente condicionantes.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Adem&#225;s, no deber&#237;amos olvidar que en las elecciones palestinas solo se permite el voto a un, aproximadamente, 10% de la poblaci&#243;n palestina total, lo que en absoluto es representativo del conjunto de la poblaci&#243;n. Llegados a este punto podr&#237;amos preguntarnos: &#8220;&#191;Qu&#233; hubiera votado el pueblo palestino de la di&#225;spora?&#8221;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;A continuaci&#243;n explicar&#233;, por qu&#233; no siento alegr&#237;a, aunque por supuesto, s&#237; siento respeto, por la victoria de Hamas en las recientes elecciones legislativas palestinas. Y obviamente no pienso sentar c&#225;tedra, ni estar en posesi&#243;n de la verdad, solo son ideas, solo es &#8220;mi verdad&#8221; fruto de estudios, debates y reflexiones.
Desde mi primer viaje a Palestina all&#225; por junio de 2002 he podido percibir sobre el terreno, un cambio, no precisamente sutil, de transformaci&#243;n social. Es un cambio llamativo, un cambio que afecta, de entrada, a la est&#233;tica, al entorno, a todo aquello con lo que se topa tu mirada cuando llegas a los territorios ocupados en el 67. Un cambio que percibes con los ojos, que pasa a trav&#233;s de tu retina, que interpretas en el c&#243;rtex y que sientes en el coraz&#243;n. Un cambio que no solo se queda en la superficie, un cambio que se siente en las costumbres, en las actitudes, en la manera de pensar. Un cambio que de alguna manera ha quedado reflejado en el resultado de todos los procesos electorales (excepto las presidenciales) desde que comenzaron en Diciembre de 2004, las primeras elecciones municipales.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La sociedad palestina esta sufriendo un proceso de islamizaci&#243;n, esta virando hacia un modelo de sociedad confesional, cuando hist&#243;ricamente, la sociedad palestina y el mundo &#225;rabe por extensi&#243;n han sido sociedades eminentemente integradoras, participativas, plurales, multiconfesionales y multi&#233;tnicas. Y este viraje no es casual, es fruto de la mezcla de una serie de variables condicionantes.
Por un lado y como causa primera, tendr&#237;amos las terribles estrategias que el sionismo, ha aplicado en toda Palestina desde principios del siglo XX. Como momento culmen de este proceso colonizador: la creaci&#243;n del estado de Israel en 1948, como estado &#233;tnico, basado en un precepto racista y justificado por un ideario mesi&#225;niconacionalista.
La comunidad internacional, especialmente Europa, sintiendose culpable por el holocausto nazi no tiene mejor idea que solucionar una injusticia, produciendo otra de igual calibre: presentar en 1947 el plan de partici&#243;n de la Palestina hist&#243;rica cediendo ante el chantaje emocional sionista. El sionismo auspiciado en un primer momento por el derecho p&#250;blico internacional, al que posteriormente ir&#225; ignorando y ninguneando, empezar&#225; a cumplir a&#241;o tras a&#241;o el verdadero objetivo del sionismo: la limpieza &#233;tnica del pueblo palestino y la conversi&#243;n de Israel en guardi&#225;n de la regi&#243;n y garante del imperialismo en el mundo &#225;rabe.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Porque no debemos olvidar que la principal raz&#243;n de la creaci&#243;n del estado de Israel, responde a la l&#243;gica imperialista de colonizaci&#243;n y de control de los inmensos recursos naturales, energ&#233;ticos, es decir, econ&#243;micos y geoestrat&#233;gicos de toda la regi&#243;n, como ya lo defend&#237;a Theodor Herlz, padre del sionismo, ante los diferentes gobiernos europeos de la primera mitad del s. XX.
Desde la creaci&#243;n del estado de Israel las estrategias sionistas han ido encaminadas a la expulsi&#243;n y/o eliminaci&#243;n de la poblaci&#243;n aut&#243;ctona palestina. Para ello han recurrido a confiscaciones masivas de terrenos, demoliciones de casas, destrucci&#243;n de cultivos, construcci&#243;n