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HERRAMIENTAS

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En Brasil las "elites" buscan abrir el "frente militar" para agudizar la crisis que aún no se resuelve en su favor
Sembrando cizaña dentro de las Fuerzas Armadas brasileñas
Traducción de la Folha de São Paulo y Comentario IRW
Por El Equipo
Publicado digitalmente: 23 de agosto de 2005

Comentario IRW
Artículo de la "Folha de São Paulo"

Equipo de Investigaciones 'Rodolfo Walsh'Comentario IRW

En un momento de extrema gravedad para los intereses nacionales de Brasil y regionales de Latinoamérica la columnista Eliana Cantanhêde extravía definitivamente el rumbo sumándose, como un instrumento más, a la operación destinada a "encarrilar" a Brasil; encausando el ALCA, las privatizaciones, la dispersión regional y quizás en el futuro hasta la fragmentación nacional.

De forma totalmente irresponsable sostiene una serie de supuestos que se contradicen en el propio cuerpo del artículo y, en su ambición de sembrar dudas en los cuadros medios de las Fuerzas Armadas (aquéllos que intuyen pero "no saben" cuál es la postura de los mandos), llega a hacer afirmaciones que no se verifican en la realidad, generando incertidumbre en un ámbito que se ha mostrado como monolítico durante el desarrollo de la crisis político-institucional brasileña.

Estima la autora que las Fuerzas Armadas del Brasil ven como mayor amenaza a José Dirceu y al MST que la implantación de bases norteamericanas formando un anillo de seguridad alrededor del mayor país de sudamérica. O que un futuro gobierno del PSDB es la opción para los uniformados, siendo que es ese un partido ostensiblemente subordinado a los intereses de Washington, que difícilmente garantizará la soberanía brasileña sobre la Amazonia.
Aparentemente su visión debe estar siendo distorcionada por varios columnistas norteamericanos que últimamente dan la sensación de estar impulsando un resurgir de los valores y conceptos de la Guerra Fría, una especie de "moda revival", tan común en la postmodernidad.

Las Fuerzas Armadas brasileñas jamás han tenido, en democracia, una mayor difusión de sus convocatorias de reclutamiento y nunca antes se ha intentado un mayor aproximación del estamento militar con el pueblo como con en el gobierno Lula. Tanto es así que dicho gobierno llegó a recibir críticas (justificadas) por haber "cajoneado" la apertura de ciertos archivos referentes a la represión militar durantre la última dictadura, actitud que adopatara en aras del reencuentro de un pueblo con sus Fuerzas Armadas con el objeto de garantizar definitivamente la soberanía nacional y la integridad territorial.

El fin oculto de esta "maniobra" es distanciar a las Fuerzas Armadas del actual gobierno y generar sospechas mutuas que generen una brecha por donde pueda pasar el interés imperialista que, indisimuladamente, avanza por el continente imponiendo, a diestra y siniestra, su ambición expansionista y apropiadora.

El artículo parece desconocer, o propositalmente olvidar, que el incremento de la injerencia norteamericana en latinoamérica fue expresamente solicitada por el ex-presidente Fernando Henrique Cardoso (PSDB), según noticiara el Financial Times del pasado 25 de febrero de 2005 (ver: http://rodolfowalsh.free.fr/article.php3?id_article=0461).
Omite también señalar que el 18 de abril del 2000 el gobierno de FHC firmó la cesión de la base de Alcântara [1] a los EEUU (62 mil ha por un alquiler anual de 30 millones de dólares) -dependía de la aprobación del Congreso para ser refrendado-. ¿Será que las Fuerzas Armadas del Brasil apoyarían en alguna hipótesis a un candidato de un partido (PSDB) que adoptara en el pasado semejantes actitudes? Parece poco probable.

El presente artículo señaliza que aquéllos que intentan doblegar al PT y al gobierno Lula no han alcanzado plenamente sus objetivos ya que las encuestas siguen sustentando a Lula, la economía soporta los embates mediáticos -mas allá de que dicha política sea acertada o no-, la Iglesia no se ha pronunciado y, como el propio artículo admite, el sector militar se muestra prescindente.

La autora adopta un discuso plagado de conceptos anacrónicos: "opinión pública calificada", "alma guerrillera", "reacción de masas", "movimientos radicales". En sí quiere remitirnos al clima de la Guerra Fría, sustentando hipótesis temerarias con respecto a las Fuerzas Armadas y sus posicionamientos futuros, como si tuvieran un mayor compromiso "de clase" (con las clases dominantes) que "nacional".

Finalmente es el propio ex-presidente Sarney el que pone las cosas en su lugar, dejando una incógnita en el aire: ¿Qué se propone la "Folha" con este artículo entonces?

El Equipo

Militares se muestran aprehensivos con la crisis

"Mensalão" (Super mensualidad)


Folha de São Paulo Internacional
Por Eliana Cantanhêde, Columnista, São Paulo.
Publicado el lunes, 22 de agosto de 2005.

Las Fuerzas Armadas acompañan la crisis política con mucha preocupación y con la evaluación de que es importante para la democracia mantener al presidente Luiz Inácio Lula da Silva hasta el final del mandato, pero hablar en reelección es considerado casi una afronta.

Motivo: él no tendría mas el apoyo de la opinión pública calificada y tendría que movilizar peligrosamente las masas. El gobierno, como teme la cúpula militar, podría quedar "rehén del MST" (Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra). Conforme la Folha investigó, los comandos y los órganos de inteligencia del Ejército, Marina y Aeronáutica mantienen contactos asiduos, a veces hasta diarios, para acompañar la crisis. Los comandantes tienen, inclusive, un teléfono exclusivo para uso entre los tres, con mezclador de voz.

Las críticas al PT y al gobierno son cada vez mas abiertas, pero la intención no es intervenir de ninguna forma y, sí, monitorear principalmente las intenciones de dos personajes centrales: el ex-ministro José Dirceu y el MST.

El temor es que, fragilizado políticamente, Dirceu actúe con el "alma guerrillera", de la cual los militares creen que nunca se liberó. O sea, articule una reacción de masas para mantener a Lula y al gobierno, provocando confrontaciones de proporciones inciertas.

Cuanto al MST, la inteligencia militar ve con desconfianza a sus principales líderes, como João Pedro Stedile, estar recluidos y articulando solamente en los bastidores.

Hay una convicción, inclusive en el Gabinete de Seguridad Institucional, que asesora al presidente, de que, para donde se dirija el MST, los demás movimientos tradicionalmente vinculados al PT también se dirigirán. Esos movimientos, considerados "radicales" por los militares, están despegándose del gobierno Lula, pero, al mismo tiempo, no tienen una alternativa al mismo.

Por mas que rechacen la política económica ortodoxa y estén tan indignados con las denuncias como los propios militares, esos movimientos no se animarían a defender el impeachment, sobre todo porque está claro que Lula arrastraría al vice-presidente y al ministro de Defensa, José Alencar. El presidente de la Cámara, Severino Cavalcanti, segundo en la línea de sucesión presidencial, es considerado una "no-opción".

Post-Lula

La cuestión es el post-Lula, a partir de la constatación de que la reelección está cada vez mas fuera del horizonte. El mayor beneficiario político de la crisis sería el PSDB, que disputaría con el gobernador Geraldo Alckmin (SP) o con o intendente de São Paulo, José Serra.

Ese desenlace es ostensivamente rechazado por los movimientos alineados al PT y no tiene la simpatía de las Fuerzas Armadas, que prácticamente no tuvieron reajustes salariales, inversiones y equipamiento en el gobierno del “tucano” Fernando Henrique Cardoso (FHC).

La diferencia es que, entre el PT y el PSDB, los movimientos se quedarían con el primero y los militares, con el segundo. Y los grupos de izquierda tenderían a radicalizarse, para mantener a Lula. En el caso de los militares, apoyar al PSDB sería una especie de vuelco. No hubo una indagatoria formal, pero los comandos de las tres Fuerzas siempre demostraron convicción, por las informaciones internas, de que una expresiva parte de los militares, sino la mayoría, votaron en Lula en 2002.

El Ejército tiene un efectivo de 233 mil hombres, la Aeronáutica, de 69 mil, y la Marina, de 56 mil. Del total, 90,52% son tropa rasa (de soldados a suboficiales), 9,37% son oficiales, y 0,11%%, son los oficiales-generales, o sea, están en la cúspide de la carrera.

Según evaluación interna, las bases militares se quedaron con Lula porque rechazaban a FHC y se identifican con las clases más pobres. Pero, mismo entre oficiales y oficiales-generales, la tendencia fue esa, a pesar de las viejas divergencias ideológicas.

De los tres comandantes, el que es considerado internamente como más crítico al gobierno es el de la Aeronáutica, brigadier Luiz Carlos Bueno, que fue justamente el que mas luchó por el reajuste de los sueldos. Al final, el gobierno prometió 13% a partir de octubre y mas 10% en agosto del año próximo.

El comandante de la Marina, almirante Roberto de Guimarães Carvalho, es considerado el mas neutro, pero distante de las discusiones políticas. Y el del Ejército, general Francisco Albuquerque, el más próximo del Palacio del Planalto y el mas condescendiente con el PT.

Albuquerque, por otro lado, perdió parte de su fuerza interna, al ceder a la exigencia del Planalto y volverse atrás en una nota en que la Fuerza defendía el golpe de 1964. En las promociones del último día 30 de julio, el jefe de gabinete del comandante, Terra Amaral, no fue promovido. En las otras dos Fuerzas, se habla en los bastidores sobre una especie de "división" entre el comandante del Ejército, aliado del Planalto, y las bases, muy críticas al gobierno. Pero sin efectos prácticos.

A pesar de todo el descontento en relación a los sueldos, equipamientos y a la propia crisis política, líderes civiles y principalmente militares descartan cualquier posibilidad de intervención en el proceso, por menor que fuese.

Según el ex-presidente de la República José Sarney, no hay ni clima externo ni voluntad interna de los militares de intervenir. "Es muy diferente de antiguamente, cuando, por cualquier cosita, aparecía alguien golpeando la puerta de los cuarteles, llamando a las tropas. Hoy, no hay nada de eso, felizmente", dijo a la “Folha”.


NOTAS:

[1] Alcântara es un municipio del Estado do Maranhão (114 mil ha, 19 mil habitantes), situado en los límites de la Amazônia. Una región rica em biodiversidad y recursos naturales. El município alberga el Centro de Lanzamiento de Alcântara, una base creada en 1980, por el gobierno brasileño.


Traducción del portugués: Erika Alonso
Documento original (en portugués):

PDF - 503.9 KB
"Folha de São Paulo"
Mensalão
Por Eliana Cantanhêde

Publicado originalmente en:
http://www1.folha.uol.com.br/fsp/brasil/fc2208200525.htm

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