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No lloren por Argentina
Traducción del Financial Times y comentario IRW
Por El Equipo
Publicado digitalmente: 21 de abril de 2006

Comentario IRW
Traducción de artículo del “Financial Times

Equipo de Investigaciones 'Rodolfo Walsh'Comentario IRW

Mientras que por un lado Rodrigo Rato (presidente del FMI) admite que en un año las cuentas del Fondo cerrarán en rojo, acumulando un déficit de 588 millones de dólares -debido al pago anticipado de deuda con ese organismo por parte de Brasil, Argentina y Uruguay-, por el otro continúa queriendo dar consejos que, a esta altura, resultan poco menos que grotescos.

Aún con los datos del Informe Anual del FMI denominado "Perspectivas Económicas Mundiales" que prevé un crecimiento del 7,3% para la Argentina en el presente año y que advierte de una posible inflación del 13%, el ineficiente gestor del organismo multilateral de crédito más "desacreditado" del mundo se da el lujo de sugerir una mayor flexibilidad del tipo de cambio, un superávit fiscal mayor al presupuestado y, finalmente, la liberalización de los precios (tarifas de servicios públicos, en general privatizados).
¿Pensará el malogrado FMI que "liberalizando" las tarifas estas caerán contribuyendo a disminuir los riesgos implícitos en el proyectado aumento del índice inflacionario?

Por otro lado el formador ideológico de la city londinense, el Financial Times, no llega a asimilar su fracaso en convertir a la Argentina en un nación sin futuro ni destino.
Socio permanente de los que sugirieron las políticas económicas que llevaron a la Argentina al colapso, no consigue interpretar la realidad y todavía no les explica a sus lectores que ha sido de las apocalípticas predicciones que hiciera con respecto a las políticas adoptadas por el actual gobierno argentino; cuyos éxitos intenta interpretar con subterfugios, sin asumir objetivamente los hechos.

Aún así no consigue ocultar que todos sus esfuerzos por obstaculizar la reestructuración de la deuda fueron en vano. Y asume lo peor: que su solapada sugerencia de que se boicoteara el canje -por parte de los tenedores de bonos- llevó a los que la siguieron a preguntarse en este momento si no hubiese sido mejor para ellos aceptar la propuesta ofertada por el gobierno argentino, en vez de mantenerse en una actitud "obstinada" de futuro incierto. Ni que hablar de las decenas de artículos en que denigró la imagen de la nación Argentina con análisis e interpretaciones que posteriormente no se verificaron en la realidad.

Hoy queda evidenciado que, tanto el FMI como el FT, en ningún momento actuaron imparcialmente y que utilizaron su "auto-elaborada imagen" de entidades desinteresadas para llevar a la ruina a varias naciones y a miles de "inversores" en todo el mundo con el objeto de defender sus propios intereses o los de aquellos para los que trabajan.

Parafraseando al anónimo gerente supuestamente citado en el artículo:
“En este momento el Financial Times no es un periódico serio...
y mucho menos confiable”.

El Equipo

No lloren por Argentina


Financial Times, Sección: Por dentro del mercado
Por Benedict Mander en Buenos Aires
Publicado: Abril 17 2006 17:35 | Última actualización: Abril 17 2006 17:35

La Argentina está nuevamente en el juego después de su desastrosa caída en desgracia en 2001. En el actual clima de inversión de Latinoamérica, donde la demanda continúa sin disminuir a pesar del crecimiento del riesgo político, no tenía ninguna dificultad el mes pasado en hacer su primera nueva emisión directa de bonos a los inversionistas internacionales desde 2001 - por 500 millones de dólares.
Otra emisión de 500 millones de dólares se aguarda próximamente.

La Argentina ha preferido confiar en Venezuela y los inversionistas locales para sus necesidades de financiamiento. Este año ha pedido prestado de Venezuela 1.500 millones de dólares por debajo de las tasas de interés del mercado, que es generosa con los petrodólares y está ansiosa por construir su influencia en la región.

Ahora Argentina está bastante segura para intentar pedir prestado a un futuro más lejano. "Fue una movida muy importante y realmente demostró que, por primera vez, el gobierno está listo para emitir deuda a precio de mercado, lo mismo que cualquier otro", dijo Miguel Kiguel [1], secretario de las finanzas en los 90, que precisa que los inversionistas internacionales suman más del 80 por ciento de la demanda de la reciente emisión de nuevos bonos.

El ambiente es propicio. "La gente está tan desesperada por bonos que los tomará de cualquiera. Los banqueros deben haber estado llamando a la Argentina diciendo `por favor, por favor emitan un nuevo título’", dice Walter Molano, analista de mercados emergentes para BCP Securities. "Cuando la situación externa cambie la Argentina sufrirá de contusiones cuando el mercado vire agresivamente."

La Argentina no puede emitir deuda en un país extranjero sin arriesgarse al embargo de fondos por por parte de los inversionistas "obstinados" que no se incorporaron a la reestructuración del año pasado y todavía poseen 20 mil millones de dólares de deuda sin resolver.

Pero esto no parece un problema tan serio ahora. Kiguel calcula que la Argentina sólo tiene que pagar unos 30-50 puntos básicos adicionales en deuda emitida localmente. Sin un acuerdo para los inversionistas “obstinados”, la Argentina debe continuar pagando esa prima.

Algunos “obstinados” pueden estar lamentando su decisión. Mucha gente consideró el ásperamente negociado intercambio de bonos del año pasado como una especie de barbarismo de mercado. Pero gracias al fuerte crecimiento de la Argentina - encima del 9 por ciento el año pasado - las garantías del hipotético producto interno bruto incluidas en la reestructuración han doblado su valor desde noviembre. Los analistas dicen que bien podrían pagar por encima de su límite de 40 mil millones de dólares, casi la mitad del valor de la deuda impaga.

La Argentina pudo incluso haber tropezado en un instrumento revolucionario, más cercano a la equidad que un bono, donde el pago está ligado al desempeño de la economía. Incluso proporciona protección para el gobierno durante las recesiones.

Las opciones garantizadas (warrants [2]) pagan hacia afuera solamente cuando el PBI es mayor que su nivel predicho en la propuesta, que conservadoramente comenzó en 4,2 por ciento en 2005, entonces el gobierno pagó un porcentaje por la diferencia. Molano sugiere que las opciones garantizadas (warrants) del PBI podrían ser "la llave para reestablecer credibilidad en mercados de capitales internacionales".

La Argentina tiene limitada necesidad de los mercados internacionales de capitales, por ahora por lo menos, mientras funciona el presupuesto y hay superávit de cuenta corriente. Las necesidades de financiamiento son apenas pesadas en el corto y medio plazo - la mayoría de las obligaciones fueron bien guardadas en el baúl hacia el futuro con su reestructuración de deuda del año pasado. MVA Macroeconomia, “think tank” económico en Buenos Aires reconoce que el coeficiente deuda-PBI puede recuperarse de 76 por ciento ahora a 40 por ciento antes de 2012.

Con 2.000 millones de dólares ya emitidos, la Argentina está a medio camino de la necesidad de financiamiento de 4.000 millones de dólares que tiene para este año. La mitad del restante vendrá de un préstamo del Banco Mundial, y puede zambullirse en la inmensa piscina de los fondos de jubilación locales.

Pero el pasado no se olvida. Un gerente de una aseguradora de Nueva York que posee bonos de la deuda argentina dice: "no pienso que la Argentina alguna vez haya pagado un título a largo plazo o a mediano plazo de acuerdo con sus términos. Está en un punto decisivo: ¿desea ser parte de la economía mundial o no? En este momento, la Argentina no es un país serio."


NOTAS:

[1] Declaraciones de Miguel Kiguel a Radio 10 el 23 de marzo de 2006:

[2] Warrants:

  1. Título que confiere a su tenedor el derecho de adquirir o de vender un elemento subyacente, de percibir un importe correspondiente a la diferencia, si es positiva, entre la cotización del elementos subyacente a la fecha de ejercicio del warrant y la cotización fijada en el contrato de emisión, cuando se trata de una opción de compra, o a la inversa, cuando se trata de una opción de venta.
  2. Los Warrants otorgan a su poseedor el derecho, pero no la obligación, a comprar (CALL) o a vender (PUT) un número determinado de títulos sobre un activo (Subyacente), a un Precio de Ejercicio determinado (Strike), en una fecha prefijada de antemano (Vencimiento). Un Warrant es, por tanto, un Contrato a Plazo.


Traducción: Jorge Alonso
Versión original del artículo (en inglés):
PDF - 15.6 KB
Financial Times
Market Insight
Don’t cry for Argentine
by Benedict Mander.

http://news.ft.com/cms/s/901aea42-ce2d-11da-a032-0000779e2340,s01=1.html

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