Página Principal
Página Principal Mapa del Sitio Resumen del Sitio Contactanos Suscribite a nuestro boletín informativo Página Principal
Buscar en el Sitio:  
www.rodolfowalsh.org > Ideas > Entrevistas









HERRAMIENTAS

 Versión para imprimir de: (Brasil considera estratégica una alianza con Argentina)

 Generar una versión PDF de: (Brasil considera estratégica una alianza con Argentina)

Entrevista con el politólogo brasileño Luiz Alberto Moniz Bandeira
Brasil considera estratégica una alianza con Argentina
Por Gabriel Fernández y José Luis Puppio
Publicado digitalmente: 4 de mayo de 2005
El profesor Luiz Alberto de Vianna de Moniz Bandeira, doctor en Ciencia Política, es uno de los mayores especialistas en relaciones internacionales de Brasil. Pensador agudo, conocedor profundo de la historia Argentina y de las condiciones económicas actuales de la zona sur del continente, recibió a Question Latinoamérica en la Embajada del Brasil, durante su paso por nuestro país. Actualmente reside en Alemania. Sus textos, recorren el mundo.

-Brasil y Argentina parecen hacer un frente común respecto a Estados Unidos ¿es así hoy?
 Eso es normal, natural y necesario que Argentina y Brasil formen un frente común para obtener mejores relaciones internacionales, sobre todo para Argentina, porque Brasil es la más grande masa poblacional, económica y geográfica del hemisferio. Argentina es la segunda de América del Sur, lo es desde el poder económico, del poder político y del poder militar, tiene una masa poblacional chica respecto de Brasil incluso, creo que es menor que la masa poblacional de Colombia. Es decir, para Argentina es fundamental esta alianza. Y para Brasil también es fundamental y la considera estratégica. Porque Brasil es un conjunto de países aunque sea un Estado unitario, un conjunto de 25 países, pues es la América portuguesa que no se ha desintegrado, mientras que la América hispánica se ha desintegrado. De la América del Sur Argentina es la parte más importante de esta América hispánica que se ha desintegrado. La más importante del sur en materia cultural y también en producto bruto interno. Entonces, nosotros tenemos que considerar la integración de Sudamérica. América del Norte está en la órbita de gravitación de Estados Unidos: muchos países, entre otros Costa Rica, Guatemala, Nicaragua, el Caribe, todos están en la órbita de gravitación de los EE.UU. La población de estos países dependen en mayor o menor medida de los ingresos de recursos que hacen los EE.UU.

-A los argentinos nos llama la atención lo que vemos como una continuidad en la política brasileña desde hace varias décadas hasta hoy. Una suerte de pensamiento estatal destinado a la integración.
 Es porque en Brasil hay un Estado muy fuerte, en Argentina no. E Itamaraty es una organización muy profesional, respetada, que formula directivas de política exterior que en general los presidentes pueden querer cambiar un poquito, pero que su línea general tratan de mantener. Argentina es un país en verdad fracturado desde sus inicios: las provincias del interior enfrentadas a la Capital, el surgimiento de algunos caudillos enfrentados entre sí. Inclusive hoy, observando la realidad provincial argentina, se ven tensiones que continúan. Eso no pasa en Brasil.
Argentina había logrado cosas importantes en ese sentido: un poder decisivo del Estado, pero por las políticas aplicadas quedó un país socialmente fracturado, hay una clase obrera, ahora nomás con un sindicalismo fuerte, un sindicalismo muy fuerte como no hubo en Brasil. Ahora hay un sindicalismo fuerte en Brasil, y también la burguesía. Acá en la Argentina la burguesía, la oligarquía criolla, nunca se ha integrado bien con la burguesía industrial. Y hay también una cuestión de cultura que tiene que ver. Argentina fue el país más rico de América, uno de los más ricos del mundo pero dependiente de Inglaterra, es decir, dependiente del mercado inglés. Inglaterra se quedó, Argentina se quedó.
Brasil no se quedó porque a pesar de todo, en el siglo XX, pudo contrastar con los EE.UU, en el período en que empezó el crecimiento de esa potencia. Brasil no va a salir a romper con Estados Unidos en un foro internacional, eso es muy difícil, pero necesita contrastar sus políticas para tener una economía propia. Esa necesidad fue comprendida, y resultó una ayuda. Brasil no se desarrolló porque se vinculó a EE.UU; por el contrario, siempre intentó desvincularse.
Durante la Segunda Guerra Mundial tanto Argentina como Brasil tuvieron una posición muy propia, ese fue un período importante para Argentina. Los alemanes y los norteamericanos tenían otros planes para nuestros países, querían construir bases en nuestros países. En realidad EE.UU no quería que Brasil mandara tropas para Europa, sino que atacara a Argentina. Aquí hay un desconocimiento muy grande de Brasil y de la historia de Brasil y una sobrevaluación de lo que es Argentina. Fue un gran país y es un gran país, pero su riqueza ya no es la misma, pero hay una nostalgia de lo que fue, entonces Menem y Cavallo inventan la ¡paridad con el dólar! ¡Alsogaray! Querían tener fronteras con Estados Unidos para estar integrados con ellos. Esto es lo que pasa, una falta de realismo. Entonces yo veo en los libros tantos interrogantes, como si fuera un misterio: “¿porque la Argentina se quedó?” “¿Cuál fue la causa de la declinación argentina?” Todo esto es una lamentación de lo que la Argentina fue, no se sabe comprender que no hay que lamentar el pasado. Pasó lo que debía pasar con políticas así, desnacionalizadoras.

-¿Cómo se relaciona esa historia reciente con las perspectivas actuales?
 Es el caso, por ejemplo de ahora, las posibilidades de Argentina están claras; ¿qué va a hacer? ¿Competir con los EE.UU, con las viejas empresas del mercado?, ¿cerrarse en una autarquía?, no es posible. Hay que tener un fin constructivo: este es un país con un pueblo culturalmente muy desarrollado, con capacidad productiva y lo que necesita es hacer inversiones en la industria, fortalecer para que haya una integración efectiva. A Brasil no le interesa una Argentina desindustrializada, por el contrario. Tan es así que una integración poblacional es posible. Yo le explico: Brasil produce todo lo que Argentina produce. Trigo, Brasil producía, y paró justamente para absorber el trigo argentino. EE.UU tenía los ojos en el marcado brasileño de trigo. Carne, Brasil exporta más que Argentina, arroz produce, incluso hay productores, el sector empresarial que quiere proteccionismo. Los productores de arroz en Brasil quieren proteger toda la importación de la Argentina, los de Chile también. Es decir, acá no hay competencia desleal entre Argentina y Brasil, hay que mejorar la situación interna para integrarse.
Entonces la cuestión es esta. Hay que partir de una posición más constructiva y fomentar el desarrollo argentino. Porque no fue Brasil responsable por la desindustrialización de la Argentina, sí lo fueron los gobiernos previos argentinos: Juan Carlos Onganía, el ministro de Economía Alvaro Alzogaray, Jorge Rafael Videla con José Alfredo Martínez de Hoz y Domingo Cavallo y Carlos Menem.

-Usted habla, por un lado de las perspectivas económicas de integración del Cono Sur. También, en algunas entrevistas y en sus trabajos, usted dice que el Mercosur además de la perspectiva financiera, es una perspectiva estratégica ¿Por qué?
 Mire exactamente porque es un Estado multinacional, un súper Estado. Porqué, por ejemplo, Brasil, Argentina, Uruguay -bueno, Uruguay es un país más chico-, pero Brasil y Argentina que son el eje de Sudamérica, son 220 millones de habitantes. Esa es una población importante. Pero Argentina sola no tiene población suficiente para tener una inserción poderosa en el mercado mundial y Brasil es considerado fundamental para esta integración sur en una comunidad sudamericana de naciones, un proyecto similar al de la Unión Europea. Entonces el nombre Mercosur refleja una realidad que puede ser incluido en el Consenso de Washington. El proyecto brasileño es una integración más profunda con la Argentina que la relación bilateral. En este contexto Menem quiso, en aquella época, reducir la perspectiva de integración a una simple área de libre comercio. Collor de Mello en Brasil hubiera aceptado, pero Itamaraty no lo aceptó.

-En estos momentos parece que un ALCA grande no va a tener éxito y entonces ellos están proponiendo un ALCA “light”. Aún sí se concreta un ALCA menor ¿Qué consecuencias le acarrearía a Brasil y a la Argentina?
 Depende del acuerdo que se haga. Un ALCA “light” significa que algunos sectores han logrado influir mejor. Pero lo que EE.UU quiere con un ALCA grande no es solamente un acuerdo comercial. Quiere un proceso de gobernabilidad bajo su control, lo que quiere decir que las megaempresas americanas tienen la oportunidad de vender sus productos a la Argentina y Brasil. Brasil no le podría dar prioridad a sus industrias nacionales o las industrias de la Argentina como lo está haciendo ahora, es decir la prioridad sería para Estados Unidos (para la compra de autopartes o la propiedad intelectual, por ejemplo, entre tantas cosas) y dejaría para el final a los productos nacionales. Es decir, no podría tener una política industrial propia.
Es el primer paso para transformar los países de Sudamérica otra vez en productores de materia prima para el mercado americano. Lo cual sería una desgracia.

-La ratificación a través de un plebiscito del gobierno de Hugo Chávez en Venezuela, ¿puede beneficiar este proceso de integración latinoamericano?
 Yo creo que si. Hay una vertebración en el continente y Brasil lo ve de esa manera. Lo ve respecto de Venezuela y lo ve respecto de la Argentina. Necesitamos establecer confiabilidad mutua.

-¿Argentina presenta dificultades en ese sentido?
 Sí, no sólo en Brasil, también uno lo ve en Alemania. Argentina no presenta confiabilidad en cuanto a la continuidad de políticas estatales. Necesita una actitud coherente con los intereses del Cono Sur. En su discurso ante las Naciones Unidas, el presidente Néstor Kirchner no menciona una sola vez a los países vecinos. El discurso es muy bueno pero no habla de las naciones latinoamericanas. ¿Cree que lo va a hacer sólo? Eso es lo que da una cierta imagen de inestabilidad. Aclaro que cuando hablo así, considero a Argentina, también, mi país. Argentina, como Brasil, sola no puede, hay que admitir esa realidad y transmitir un mensaje claro en ese sentido. Argentina y Brasil conjugan un PBI impresionante. Deben juntar sus fuerzas.


(*) Periodista. Director Editorial de Question Latinoamérica.
(**) Abogado de sindicatos argentinos.
. Entrevistas
. . "Reconocer que tuvimos una derrota no quiere decir que nos hayan vencido definitivamente"
. . Entrenamiento de militares por Estados Unidos y la ILEA: Dos caras de la misma moneda
. . "No son más Kirchner, Lula, Vázquez el eje político Latinoamérica: es Chávez"
. . "Alfonsín quiso ser primer ministro de la dictadura"
. . A 43 años de la Operación Rosaura: “El exilio de un muchacho peronista”
. Ir a la sección: Entrevistas

Investigaciones Rodolfo Walsh